Según los resultados de la octava edición del Barómetro de Empresas Deloitte, la visión de los empresarios respecto a la macroeconomía es positiva (aunque presenta cierto deterioro respecto a la investigación anterior), mientras que el clima de negocios actual fue calificado como bueno.

Sin embargo, el futuro económico no se percibe con el mismo positivismo expresado anteriormente. Además, consideran que la incertidumbre de la economía en Estados Unidos y Europa los afectará levemente en sus ventas y utilidades.

La encuesta fue aplicada a 63 altos ejecutivos de empresas que conjuntamente facturan US$23,4 billones y emplean a 59.600 personas. La muestra está conformada por compañías nacionales (47,3%), de capital extranjero (36,3%) y de capital mixto (16,4%), de 24 sectores de la economía.

De acuerdo con los resultados, un 57,1% de los empresarios cree que la situación macroeconómica se encuentra en una mejor posición que un año atrás, frente al 62,3% que, en 2010, consideraba lo mismo. Un 28,6% sostuvo que no hubo cambios en la dinámica macroeconómica y un 14,3% aseguró que empeoró, mientras que el año pasado sólo el 1,5% de los encuestados lo afirmaban.

Sobre el clima de inversión en el país, los altos ejecutivos se mostraron optimistas aunque en menor proporción a lo expresado en 2010: el 52,4% aseguró que hubo una mejora en el escenario en los últimos doce meses, 8,5 puntos porcentuales menos que lo percibido por los empresarios el año pasado (60,9%). Un 30,2% consideró que la situación se mantuvo sin cambios y el 17,4% afirma que empeoró, 13,1% más frente a la opinión del año pasado.

Al ser consultados por el clima de negocios actual, el 95,2% de los empresarios lo calificó como positivo (de los cuales un 81% lo tildó como bueno y un 14,2% como muy bueno), mientras que un 4,8% lo consideró regular. Ningún empresario lo evalúo como negativo.

Frente a la evolución del empleo en el país, el 44,4% afirmó que ha mejorado, mientras que el 49,2% sostuvo que la situación se mantuvo igual y sólo un 6,4% consideró que empeoró.

En cuanto a la situación de sus compañías, el 61,9% de los participantes dijo que había mejorado en el transcurso del último año, el 23,8% la estimó igual y un 14,3% sostuvo que se produjo un deterioro. Esto mientras que un 77,8% de los encuestados cree que la situación de sus empresas mejorará en los próximos 12 meses, un 14,3% estima que se mantendrá sin cambios y sólo un 7,9% considera que empeorará.

¿Qué pasará en un año?

La visión generalizada a futuro presenta un deterioro más marcado en las perspectivas respecto a la edición previa del informe, realizada en marzo de 2011.

Un 44,4% de los participantes cree que el panorama mejorará de aquí a un año, 27,4% menos que lo expresado anteriormente, mientras que el 23,9% considera que empeorará, percepción que en el informe previo representaba sólo el 1,4%.

En relación al clima de inversiones, el 46% piensa que mejorará, 33,3% evaluó que no habrá cambios y un 20,7% prevé un deterioro. El 41,3% de los encuestados espera una evolución positiva del empleo en los próximos 12 meses. El 38,1% no augura cambios y un 20,6% estima que la situación presentará desmejoras.

El 62,9% manifestó que el aumento salarial oscilará entre 2% y 4%. Asimismo, un 29,1% se inclinó por subidas de entre 4% y 6%, mientras que el 4.8% espera un aumento inferior al 2%. El 3,2% restante estima incrementos superiores al 6%.

En Conexión con el mundo. Cuando se les preguntó sobre cómo podría influenciar en sus empresas la incertidumbre económica que se vive en EE.UU. y Europa, la mayoría consideró que en materia de ventas y utilidades, su compañía se vería afectada levemente (53,1% y 56,5% de las respuestas, respectivamente). Por su parte, un 33,9% y un 25,8%, respectivamente, contestaron que no serían afectadas, mientras que el 6,5% y 11,2% respondieron que el efecto sería muy negativo.