Pequeños y grandes empresarios están a la expectativa del resultado de la visita de una delegación ecuatoriana a la Unión Europea (UE), de este lunes y martes, que intentará despejar dudas entre delegados e importadores del bloque. En el primer caso para reiniciar negociaciones hacia un acuerdo de comercio y en el otro, para que sigan adquiriendo productos nacionales.

Uno de los productos ecuatorianos que va a la UE es Chocolate Pacari. Es orgánico, elaborado por SKS Farms, una pequeña empresa que emplea a unas 30 personas. Su gerente, Santiago Peralta, resalta que lo más importante es que para elaborar el producto compran cacao a unas 3.000 personas, beneficiando a 10.000 o 15.000 familias.

A este microempresario le preocupa que Ecuador no suscriba un acuerdo comercial con la Unión Europea (UE) que los obligaría a pagar aranceles.

“Si es que hay el chance de negociar y tener un acuerdo de preferencias, siempre nos conviene, y el no tenerlo, siempre no nos conviene”, dijo.

Estima que el 40% de las ventas llega a los consumidores europeos.

En este caso si bien el chocolate en sí no paga el arancel sí lo hacen sus componentes como el azúcar. “Cualquier subida de arancel o cualquier cosa de esas, definitivamente nos afecta”, afirma Peralta.

Un estudio del Comité Empresarial Ecuatoriano revela que las Mipymes (micro, pequeñas y medianas empresas) tienen un importante espacio en el comercio con la UE, puesto que este mercado abarca el 29% del total de envíos que realizan estas sociedades, constituyéndose en el principal destino para sus exportaciones.

Este porcentaje es particularmente alto para el caso de microempresas, 47%, y pequeñas empresas, 46%. La investigación sostiene, además, que es de fundamental importancia para las organizaciones de la economía popular y solidaria, ya que destinan a la Unión Europea el 75% de sus exportaciones.

Felipe Ribadeneira, presidente de la Federación de Exportadores (Fedexpor), espera que tras las citas de las autoridades se fijen ya fechas de reuniones a fin de cerrar un convenio comercial a la brevedad posible por la proximidad de la vigencia de los TLC de Colombia y Perú, que fueron firmados el viernes pasado por los representantes de la UE.

Para José Camposano, titular de la Cámara Nacional de Acuacultura, las siguientes semanas serán decisivas. “A partir de esa información sabremos cuál es la decisión final, si proceder con un proceso de negociación de un acuerdo o no hacerlo y eso evidentemente tiene sus consecuencias”, reflexionó.