El sector empresarial ecuatoriano se mostró preocupado por la existencia de dos bandos al interior del gobierno, que tienen visiones contrapuestas sobre el rumbo que debe tomar la política comercial del país.

Blasco Peñaherrera, presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano, sostuvo que “cada vez esos dos bandos son más claros, y no solamente en política comercial sino en modelo de desarrollo”.

El dirigente empresarial aseveró que en uno de esos grupos estaría la ministra coordinadora de la Producción, Nathalie Cely, que –a su juicio– se muestra más integradora con el mundo, mientras que en el otro, estaría el canciller Ricardo Patiño, quien le apuesta más a un aislamiento.

Peñaherrera sacó a relucir esa tesis tras el choque de posturas generado en los últimos días entre el vicecanciller Kintto Lucas y el viceministro de la Producción, Mauricio Peña, por el interés del régimen de volver a negociar un Acuerdo de Comercio para el Desarrollo (ACD) con la Unión Europea.

Lucas, en declaraciones para Prensa Latina de Cuba, señaló que los acuerdos que impulsa la UE “son una forma de neocolonialismo para salvarse de la crisis económica” mediante la venta masiva de sus productos en países en desarrollo.

Ante ello, Peña, el lunes pasado, rechazó a su nombre y en el de Cely esas opiniones. “Nosotros no reconocemos dichas declaraciones como de un funcionario del Gobierno”, acotó.

El vicecanciller Lucas ratificó este miércoles en sus expresiones afirmando que se debe negociar un ACD sin aceptar imposiciones, mas no un Tratado de Libre Comercio (TLC).

Aseguró que “ningún viceministro puede desautorizar a ningún viceministro”, pues es el presidente Rafael Correa el que marca la línea política.

El viceministro de Comercio Exterior, Francisco Rivadeneira, en un conversatorio con la prensa compartió esa idea al sostener que lo importante es lo que Correa ha instruido “no lo que él opine”, en referencia a Lucas.

Cely, quien la semana pasada estuvo en Bruselas para ‘aclarar’ algunos temas sensibles a la UE con miras a reanudar los diálogos, dio por superado el problema a través de su cuenta de la red social Twitter.

“Para nosotros el capítulo está cerrado. Seguiremos trabajando para lograr un acuerdo en los términos aprobados por el presidente”, indicó Cely, a quien el lunes pasado, en una conferencia organizada por la Cámara de Comercio de Guayaquil, se la identificó como parte del grupo pragmático y progresista del Gobierno.

En ese encuentro, Eduardo Peña, presidente de la Cámara, dijo que en el Gobierno había un “bando progesista, más bien orientado al centro con exponentes valiosos como la ministra Cely”. Antes se había referido a otro grupo que “pretende anclarnos en ideologías anacrónicas”, que se oponen a tratados comerciales, limitando las exportaciones.