Histórico. Se rompe el diálogo tripartito para negociar el salario mínimo correspondiente a 2012 y a los años subsiguientes en Honduras.

El presidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Santiago Ruiz, informó en conferencia de prensa que no volverán a sentarse a negociar el sueldo de subsistencia mediante la ley laboral vigente.

La decisión fue comunicada a menos de 24 horas de que la cúpula empresarial y las centrales obreras declararan fracasada la revisión para fijar el salario mínimo del presente año.

En el marco de la comisión tripartita, juramentada a mediados de diciembre de 2010, se firmó este martes el acta de cierre de estas conversaciones y se delegó la autoridad al presidente Porfirio Lobo para fijar el porcentaje de aumento.

Descontento. Ruiz informó que en una asamblea del Cohep efectuada de manera reciente se determinó que si estas conversaciones eran infructuosas se abstendrían de discutir el nuevo salario mínimo mediante las condiciones vigentes.

"Cuando en diciembre próximo vuelvan a convocar a las partes para negociar, pediremos que se sienten los sectores obrero y gubernamental para asumir la responsabilidad de tomar las mejores decisiones", expresó.

"Nosotros como un sector responsable nos enfocaremos en tratar de promover la inversión nacional y extranjera en el país, de acuerdo a las políticas macro y de empleo", indicó.

Según Ruiz, esta es la sexta vez consecutiva en la cual las partes fracasan en su esfuerzo de fijar el sueldo de subsistencia y se delega al gobierno esta función.

"No es posible que este proceso se postergue durante lapsos comprendidos entre dos a nueve meses para luego declarar fracasado el proceso. A este procedimiento se le debe restar la incertidumbre y la confrontación para actuar en base a la realidad económica del país", indicó.

Los antecedentes. Ruiz lamentó que en la presente discusión salarial se tenía consensuado un 98% del acuerdo salarial con los obreros. Se había accedido a brindar un ajuste de un 7% a los trabajadores de tres rubros de la economía más un plus. Entre las partes se concertó, también, brindar un incremento de un 3.5% para la micro y pequeña empresa (Mypime).

Existió, sin embargo, discrepancias con el sector obrero cuando se discutió el nuevo salario para los empleados de la industria maquiladora.

Según Ruiz, para no perjudicar el cierre de un acuerdo se propuso que este factor específico fuera acordado por el presidente Porfirio Lobo. Las centrales obreras estuvieron en desacuerdo y determinaron que se declarara fracasado el diálogo. Además, coincidieron en que el gobierno fijara el referido ajuste para todas los sectores laborales del país.

"En la mesa de negociaciones no se presentó un porcentaje de aumento salarial antes del pasado lunes", aclaró el dirigente empresarial.

Ruiz descartó que este fracaso sea producto de la reaparición en el país de una "lucha de clases entre ricos y pobres". Tampoco que este sea un incidente planificado para forzar reformas contundentes a las reglas del juego de como se fija este indicador salarial.

El Cohep, en el marco de las anteriores discusiones, propuso en la comisión tripartita utilizar una fórmula matemática que permitiera fijar en enero de cada año el referido ajuste. Se explicó que se tomaría en cuenta el Producto Interno Bruto (PIB) y la tasa de inflación anual. Las centrales obreras se manifestaron en contra de este instrumento.

Señalamientos. El secretario adjunto de la Central Unitaria de Trabajadores de Honduras (CUTH), José Luis Baquedano, dijo que la referida actitud del Cohep no es responsable. "Nosotros creemos que tenemos que privilegiar el diálogo tripartito; respetamos la determinación empresarial, pero no la compartimos", indicó.

Según Baquedano, se debe respetar la normativa salarial vigente y no desproteger a los trabajadores. El sindicalista pidió que no se les califique de intransigentes por discrepar con los empresarios respecto al salario de los obreros de la maquila. Desde el gobierno del ex presidente Manuel Zelaya a la fecha este rubro fue excluido de los ajustes salariales que otros trabajadores disfrutan. "Los obreros de la maquila han dejado de percibir, por esta razón, unos 55,000 lempiras", expresó.