El rompimiento de techos quedó descartado por ahora, en la reunión de junta directiva del Seguro Social en honduras.

Las razones que exponen los empresarios es que se debe hacer un ordenamiento dentro del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), así como mejorar el servicio a los derechohabientes.

"Es irresponsable pretender romper techos solo para satisfacer el ansia de seguir engordando la burocracia, sin pensar en mejorar el servicio a los cotizantes; o el Seguro Social cambia la actitud de servicio a los derechohabientes o, en caso contrario, no vamos a aprobar ningún rompimiento de techos", aseguró Benjamín Bográn, representante de la empresa privada.

Reestructuración

El personal supernumerario es otra de las razones por las cuales los empresarios y trabajadores han criticado al mismo Seguro Social.

Según Bográn, en los últimos tres años se ha contratado el doble del personal que ahí laboraba.

De 3.000 empleados la cifra se elevó a 6.000, entre tanto los afiliados apenas aumentaron de 500.000 a 600.000 en el mismo período de tiempo.

Además, se denuncia que las corrientes políticas están buscando cómo meter a sus activistas, a lo que supuestamente se ha puesto un alto.

El director del IHSS, Mario Zelaya, dijo que en 2010 "solo se ha contratado a 26 personas, entre médicos, enfermeras y guardias de seguridad".

Sin embargo, miembros del sindicato aseguran que esto corresponde a personas en planilla, ya que por contrato son centenares las que han sido contratadas.

Zelaya mencionó que "se va a realizar una auditoría desde el punto de vista de personal", así como para mejorar la atención y servicio a los derechohabientes.

Rompimiento sin base

El préstamo puente que urge el IHSS por 400 millones, que pretende sacar del régimen de invalidez y muerte, así como el rompimiento de techos, a dos salarios mínimos como máximo, tendrá que esperar.

El propio dictamen financiero de la Comisión Nacional de Banca y Seguros (CNBS) establece que ninguna de las dos opciones es viable en este momento, ya que no contribuirían en nada sino se resuelve el desorden administrativo que impera en la institución.

"La solución del Seguro Social ya claramente lo dijo la OIT, no es el rompimiento de techos, elevar la cotización del Seguro Social es parte, pero no es la solución".

"Con el gasto desenfrenado que tiene el Seguro no hay techo que aguante, no importa cuánto le pongamos de techo, en dos o cuatro años estará igual de colapsado", concluyó Bográn.