El discurso en la ceremonia de asunción del canciller Rodolfo Nin Novoa, –que fijó una estrategia de inserción externa que prioriza lo comercial sobre lo político–, la designación de asesores con perfil técnico en su cartera y los problemas internos que atraviesan Brasil y Argentina, abren una “oportunidad histórica” para que Uruguay pueda avanzar por su cuenta para cerrar un acuerdo comercial con la Unión Europea (UE), consideró en diálogo con El Observador el presidente de la Eurocámara en Uruguay y titular de la Cámara de Comercio e Industria Uruguayo-Alemana, Paul Riezler.

En ese sentido, una fuente de Cancillería informó a El Observador que, en primer lugar, Uruguay “apostará” a que el Mercosur imponga dinamismo a la negociación, en particular por el impulso que pueda darle Brasil. “Si esto no prospera, vamos a ir por la negociación bilateral”, aseguraron.Riezler consideró que Uruguay “esperó demasiado” por los pasos que dieran los socios grandes del Mercosur (Brasil y Argentina) para avanzar en un acuerdo comercial con la UE, cuya negociación comenzó hace 20 años.

Si bien en los últimos dos años se dinamizó el proceso de discusión con la presentación de una oferta por parte del Mercosur, el presidente de la Eurocámara ve poco probable que se puedan avanzar en “bloque”, dado los problemas internos que atraviesan Brasil y Argentina.

“Para Brasil, claramente un TLC con la UE no es hoy la principal prioridad”, aseguró. En ese sentido, el empresario destacó el giro que anunció el nuevo gobierno en materia de política exterior y algunos hechos concretos que ya llevó a la práctica, como la designación como asesor de Carlos Pérez del Castillo, ex subsecretario de la Cancillería y que en su momento estuvo cerca de ser electo director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Para los empresarios europeos este fue un claro mensaje que lo “político” quedará relegado a un segundo plano, algo que hace tiempo se venía reclamando a la cancillería.

Riezler participó ayer de una actividad conjunta que organizó la Unión Europea (UE) titulada “Quesos europeos y vinos uruguayos potencian sus sabores”, que contó con la participación del ministro de Economía Danilo Astori.Para la Eurocámara, el hecho de que el gobierno exprese “públicamente” que está dispuesto a avanzar por fuera del Mercosur para firmar acuerdos comerciales, es un “cambio relevante” en el manejo de la política exterior y abre la puerta para avanzar por un camino más rápido con la UE. En su breve discurso, Astori volvió a remarcar la necesidad que tiene una “economía pequeña” como la uruguaya de apostar a su inserción internacional.

Recordó que el gobierno pregona un “regionalismo abierto”. “Queremos un Mercosur que se plantee objetivos y acuerdos viables, y que de ser necesario ajuste sus objetivos a las posibilidades actuales, con una agenda externa activa que rompa con el encierro”, dijo Nin Novoa en un pasaje de su discurso cuando asumió como canciller, consignó Búsqueda.Urgencia
El presidente de la Eurocámara advirtió que hay que avanzar en la negociación con Europa “sin perder tiempo”, porque si en primer lugar se pacta el TLC entre la UE y Estados Unidos, la región se verá “perjudicada” por el ingreso de los productos agropecuarios estadounidenses sin arancel. Además, recordó que otros países que son “competidores” de Uruguay como Australia y Nueva Zelanda están mejorando el ingreso comercial de sus productos a Europa.

Según admitió Riezler, a Europa no le interesa un TLC individual con Uruguay por una cuestión lógica de mercado y volumen de negocios, pero sí que éste pueda oficiar como “puente” para que luego se sumen Brasil y Argentina.Asimismo, consideró que Uruguay debería “perder el miedo” a las represalias que podrían tomar los socios grandes del Mercosur en caso que se avance en una negociación bilateral. “Si Uruguay lo sabe aprovechar es una oportunidad histórica”, afirmó.

UE espera señal de Brasil

Si bien está dentro de las posibilidades un acuerdo bilateral con Uruguay, la Unión Europea (UE) apuesta a avanzar en un intercambio de ofertas con la mayor cantidad de países del Mercosur. Así lo transmitió a El Observador el jefe de la delegación de la UE, Juan Fernández Trigo. “En estos momentos estamos esperanzados en que la presidencia brasileña (del Mercosur) en este primer semestre, se haga cargo de lo que sería la dirección de la negociación”, explicó el diplomático.

Agregó que antes de proceder al intercambio de las ofertas entre ambos bloques, hay que agendar “algunas conversaciones” preliminares. “Es cierto que ya llevamos demasiado tiempo y las declaraciones de los últimos días del canciller (Rodolfo) Nin Novoa hablan de la necesidad de una cierta aceleración y que exista una actividad más concreta en lo que respecta a la proyección de Uruguay y evidentemente del Mercosur”, indicó.Consultado sobre la posibilidad de avanzar en un acuerdo bilateral (UE-Uruguay), Fernández Trigo dijo que en “este momento” la “voluntad y el mandato” de la autoridades de la UE es apostar a un tratado comercial que “englobe a la mayor cantidad de países posibles”, pero, “a consecuencia de los debates que surjan a futuro estaremos abiertos a lo que decida el Mercosur”. Actualmente, la UE tiene lista su oferta en el capítulo de servicios y acceso a mercados públicos, y está transitando por un proceso de consulta final a sus estados miembros. “Debemos asegurarnos que la negociación sea ambiciosa y equilibrada”, afirmó Fernández Trigo.

Dijo que como condición la UE pretende que el “desarme arancelario” ronde el 90% del comercio entre ambos bloques y que no exista una asimetría entre el proceso de desgravación arancelaria del Mercosur y Europa. “Hacen faltas estas certidumbres para ponerse a negociar sobre la mesa”, culminó.