Representantes del sector privado y la dirigencia obrera no pudieron lograr un consenso para la fijación del salario mínimo vigente para 2011.

Después de seis jornadas de negociaciones en el seno de la comisión tripartita, la que además cuenta con la representación del gobierno, las propuestas presentadas no fueron aceptadas por las partes.

La clase obrera mantuvo firme su pretensión de un incremento de 22%, lo que aumentaría el salario mínimo de 5.886 a 7.180 lempiras mensuales (US$305,3-US$372,5), con un ajuste de 1.294 lempiras (US$67,1)

Por su parte, el sector privado propuso fijar el salario para un periodo de cinco años, así como regionalizar el porcentaje de incrementos.

También pidieron retornar a las categorías salariales por rubros económicos, pero ninguno de los planteamientos encontró el respaldo de los trabajadores. La reunión de ayer fue la última de las programadas por los tres sectores representados.

Como ha ocurrido en los últimos años, al no haber un acuerdo a nivel de la comisión tripartita, la que fue juramentada el 20 de diciembre de 2010, será el presidente de la República, Porfirio Lobo Sosa, quien decida el ajuste salarial para 2011. Las negociaciones comenzaron el 21 de diciembre del año anterior.