La reactivación del conflicto agrario en la zona del Bajo Aguán sigue inquietando al sector empresarial hondureño. La presidenta de la Cámara de Comercio e Industria de Tegucigalpa (CCIT), Aline Flores, dijo que es necesario que el gobierno actué de forma definitiva en este caso.

"Hay mucha incertidumbre, la inseguridad jurídica, tenemos grandes compañías que están desistiendo en sus operaciones aquí en Honduras, están achicándolas", dijo Flores.

La presidenta de la CCIT, comentó que muchas empresas están enviando a sus gerentes a otros países de Centroamérica y trasladando al mismo tiempo sus oficinas principales.

"Están situando sus sedes a otros países vecinos, donde los costos son menores, donde los costos de seguridad son muchísimo menos, entonces eso no es bueno y debemos de replantearnos", aseguró la representante de los empresarios capitalinos.

Sumado a los conflictos internos, también los empresarios temen fuertes repercusiones en la economía nacional a consecuencia de la crisis financiera internacional.

"Hay una posible recesión de Estados Unidos y los demás países por diferentes aspectos, vimos otra caída de la bolsa por lo que pasó con Alemania, yo creo que eso hay que tomarlo en cuenta y también hacemos un llamado para que trabajemos un plan anticrisis con el Gabinete Económico para que nos anticipemos y no tengamos que reaccionar cuando ya esté el problema en nuestra cabeza".

Por su parte, Adolfo Facussé, presidente de la Asociación Nacional de Industriales (Andi), dijo que es fácil ver la falta de incentivo que existe en el país, en el tema de producción, aseguró que eso se debe a la falta de políticas claras para la inversión.

"Si usted vuela por Honduras y ve más o menos el nivel de explotación de las tierras, solo hay una mínima parte de tierras cultivadas, hay grandes extensiones de tierra que no están siendo ocupadas y que son del gobierno, si se quiere hacer una reforma agraria allí hay que comenzar, pero con verdaderos campesinos y repito, campesino es alguien que ama la tierra, que quiere sembrar, que quiere cosechar, campesino no es un fulano con AK-47 que quiere robarse la propiedad de otro", comentó Facussé en relación al conflicto que se vive en la zona del Bajo Aguán.