“Brasil es un país de clase media, 6 de cada 10 brasileños de 16 años o más ya pertenecen a la a ese grupo” señala el sitio de Folha de Sao Paulo basado en un informe elaborado por la consultora Datafolha.

“Los aumentos de renta (de la clase C, incluida en la clase media) que parecen pequeños para la elite, han representado una revolución para las clases más pobres” , declaró el economista Marcelo Neri, de la Fundación Getulio Vargas.

Sin embargo “la clase media no es homogénea dado que comprende subgrupos muy diferentes y existe una amplia  variedad de indicadores sobre renta, educación y acceso a bienes de consumo.”

Los ciudadanos más pobres, dentro del amplio espectro considerado clase media, son aquellos ”que están logrando escapar de la clase E" y aún son muy vulnerables, prosigue el informe basado en los números de Datafolha.

La semana pasada el Ministerio de Combate al Hambre anunció que lanzará un programa para detectar 320.000 familias miserables que no reciben ningún subsidio estatal, como parte de las medidas para quitar de la extrema pobreza a 17 millones de brasileños hasta 2014.

En ese sentido el diario Estado de Sao Paulo publicó hoy que hubo una marcada reducción del número de ciudadanos incluidos en la Clase E, y por primera vez en la historia menos del 1% de los domicilios pertenecen a ese grupo.