Buenos Aires. En 2015, el principal desafío del gobierno argentino, a cargo de la presidenta Cristina Fernández hasta el 10 de diciembre, será el de impulsar el consumo, que cerró a la baja el año pasado, subrayó este viernes un reporte especializado.

"El año pasado la inflación se aceleró, la actividad cayó, el déficit fiscal se profundizó y los indicadores sociales empeoraron", remarcó la consultora Ecolatina.

En su informe, la entidad dijo que "con esta realidad, el gobierno tiene grandes desafíos, ya que no será suficiente con mantener la estabilidad cambiaria alcanzada".

"Pese a la fuerte escalada de las presiones cambiarias en el arranque del 2014 (que derivó en la devaluación de enero), el gobierno logró controlar el mercado cambiario tras varios episodios de tensión", subrayó el reporte.

Que, además, destacó que "las reservas brutas (internacionales del Banco Central) crecieron luego de tres años consecutivos de caída. La brecha cambiaria finalizó en un porcentaje similar al de fines de 2013, y el tipo de cambio real no profundizó su atraso".

"Dentro de este conjunto de elementos, el principal desafío de 2015 para la actual administración es lograr un buen desempeño electoral, pero si no se modifican las condiciones económicas, el Ejecutivo difícilmente pueda retener el gobierno".

Sin embargo, Ecolatina recordó que "para lograr la estabilidad cambiaria se implementaron políticas que tuvieron un impacto negativo sobre el resto de la economía: la inflación se aceleró (subió 10 puntos porcentuales respecto de 2013) y la actividad entró en recesión (según nuestras estimaciones preliminares el PBI se contrajo casi 2 por ciento en 2014)".

"Durante el 2014 hubo un importante deterioro de las condiciones sociales. Además de la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores por la aceleración inflacionaria (los salarios reales habrían caído 3 por ciento promedio en el año), se observó un importante deterioro de las condiciones de empleo", alertó.

En ese sentido, mencionó que "producto del contexto recesivo y la creciente caída de la inversión, se redujeron las horas de trabajo y hubo destrucción de empleo".

A modo de resumen, el estudio señaló que el balance del 2014 en términos económicos "fue claramente negativo".

"Este desempeño se enmarca en un período de crecientes restricciones que comenzó a fines 2011 con la introducción del Cepo, y está caracterizado por estancamiento económico, elevadas distorsiones de precios relativos (atraso cambiario y tarifario), déficits gemelos (en lo fiscal y comercial) y una creciente intervención del Estado", indicó.

De cara al 2015, para Ecolatina, la Argentina deberá afrontar "nuevos y desafiantes retos: elecciones presidenciales, elevados vencimientos de deuda en moneda extranjera, riesgos asociados al default de la deuda pública y un cambio en las condiciones internacionales (caída del precio de las commodities, depreciación de las monedas emergentes, menor crecimiento regional, etc.)".

"Dentro de este conjunto de elementos, el principal desafío de 2015 para la actual administración es lograr un buen desempeño electoral, pero si no se modifican las condiciones económicas, el Ejecutivo difícilmente pueda retener el gobierno", dijo.

La presidenta Fernández no puede aspirar a un nuevo mandato, y el oficialismo tiene todavía que definir quién lo representará, entre ellos el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli; su par de Entre Ríos, Sergio Urribarri; el secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández; el ministro de Interior, Florencio Randazzo, o el titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez.

"Sostener la estabilidad cambiaria lograda no alcanza, deberá además reactivar la economía/el consumo. Sin embargo, para que la actividad repunte es necesario contar con las divisas suficientes para abastecer la demanda interna, ya sea de importación de insumos para la producción o de bienes finales", consignó Ecolatina.

La semana pasada, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) reportó que las ventas minoristas cayeron en 2014 por tercer año consecutivo, al registrarse una contracción de 6,5% el ejercicio pasado.

Además, indicó que "en diciembre las ventas repuntaron 2 por ciento, pero no alcanzó para revertir la tendencia negativa de 2014".