El ex secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, dijo que ante el viraje del contexto externo de la economía uruguaya, el país debe apostar a sostener la demanda. Las claves serán la inversión pública y el crédito a las pequeñas y medianas empresas, que son un canal vulnerable ante un escenario económico más complicado.

"Además de tener que actuar con moderación en el gasto público para no impulsar presiones inflacionarias, también hay que estimular la demanda", dijo el experto. Para eso, recomendó dos áreas en las cuales el gobierno debería concentrar sus esfuerzos. Una de ellas es la inversión pública, "para lo cual el país tiene capacidad de endeudamiento", manifestó.

La segunda área es el crédito a las pequeñas y medianas empresas. "Suele crearse en estos momentos (en referencia al contexto económico externo menos favorable que atraviesa la economía uruguaya) problemas de supervivencia de esas empresas", explicó el experto, que ha sido reconocido con títulos de doctorado honoris causa en varias universidades de iberoamérica.

Los pequeños y medianos emprendimientos concentran una importante participación en la actividad económica uruguaya y generan buena parte de los puestos de trabajo. Según explicó Iglesias, se trata de un problema que surgió en Europa ante la crisis que atravesó en los últimos años, pero que "vio tarde" y recién el año pasado impulsó medidas para facilitar el crédito a las pequeñas y medianas empresas. Si bien sostuvo que el Banco República debe actuar sobre ese segmento, el experto insitió en que "hay que buscar mecanismos que comprometan a la banca privada".

Respecto a la eficiencia del sector público, sostuvo que dentro del Estado uruguayo "hay instituciones comparables con cualquier otras en el mundo", que implementan "las mejores prácticas institucionales". Entre ellas, enumeró al BCU, al BPS, la DGI y Aduanas.

En contraposición, reconoció que hay otras donde sobran empleados y actúan como una suerte de "seguro de paro". Sostuvo que los "bolsones de modernidad" y de "eficiencia", permiten pensar que si algunas instituciones del Estado lo hicieron, es posible reformar el resto del sector público.

Además de ocupar la secretaría general iberoamericana de Naciones Unidas, el contador Enrique Iglesias fue el primer presidente del Banco Central del Uruguay y canciller de la República durante el primer gobierno de Julio María Sanguinetti.

Ocupó además altos cargos en organismos internacionales. Fue secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El intendente que no fue. A pesar de haber ocupado altos cargos de gobierno en Uruguay y en organismos internacionales, a Enrique Iglesias le quedó un debe. "La Intendencia de Montevideo es el que más me hubiera gustado aceptar", confesó el experto. "La intendencia tiene algo muy bonito y muy directo, que es el contacto con la gente", señaló. Reconoció que "alguna vez hubo alguna aproximación" por parte de un partido político, pero señaló: "Ya se me pasó el arroz".