Venezuela enfrenta para la segunda mitad del año vencimientos importantes de sus compromisos de deuda, los cuales debe honrar, y comienza a crearse la expectativa sobre su pago.

Fuentes vinculadas a la banca de inversión indican que el equipo económico del Gobierno ya ha recomprado entre 30 y 40% de esta acreencia.

El diseño de la curva de la deuda externa venezolana establece que en la segunda mitad del año los compromisos que se vencen implican un total de US$6.389 millones en capital e intereses.

Fuentes del Ministerio de Finanzas confirman que se ha establecido, en coordinación con el Banco Central de Venezuela, una estrategia de recompra de los títulos de deuda soberana en función de diluir los pagos durante el año y lograr un mejor “manejo de la caja”, frente a los pagos de deuda externa.

Basados en este escenario los desembolsos para la segunda mitad del año se reducirían alrededor de US$2.500 millones, equivalente a un poco menos de un punto del Producto Interno Bruto.

Los pagos efectivos estarían sumando alrededor de US$3.890 millones.

La estrategia. Estas operaciones se han hecho apostando por una reducción del peso de la deuda y tratando de generar ahorros, aprovechando las condiciones del mercado y así compensar la caída de los ingresos en divisas que tiene la República.

La disminución de los recursos en moneda está directamente ligada a la reducción sostenida de los precios del petróleo que la semana pasada estuvieron en US$49,89 por barril, con un precio promedio para el año de US$49,75 por barril, lejos de los US$60 dólares establecidos como referencia en el presupuesto de la nación para el año 2015.

Los vencimientos. El mayor peso de los pagos se concentra hacia octubre y noviembre, cuando por obligaciones de capital de intereses, capital y amortización, Pdvsa debe honrar US$3.875 millones dólares.

En agosto, por bonos de la deuda soberana y por obligaciones de títulos emitidos por la petrolera estatal, se deben cancelar 748 millones de dólares.

En septiembre se vencen compromisos por 229 millones de dólares y en diciembre la cifra alcanza los 105 millones de dólares.

Cuestión de expectativas. La merma importante de los ingresos petroleros por el descenso de la cotización del precio del crudo ha generado expectativas en los mercados internacionales y muchos analistas han advertido que Venezuela puede tener problemas a la hora de honrar estos pagos.

Hasta ahora la República ha cumplido con cada uno de los vencimientos de pago que se han dado, lo que le da un récord impoluto frente a sus acreedores.

No obstante, en un mercado donde las percepciones juegan un papel muy importante, se producen movimientos que pueden generar grandes pérdidas para algunos y altas ganancias para otros.

El Gobierno ha insistido en que cumplirá con los compromisos a tiempo y sin demora, sin embargo los bonos venezolanos y Pdvsa son castigados con un riesgo país elevado y una prima de riesgo sobre el seguro de bonos medida a través del Credit Default Swap (CDS) a cinco años que en las últimas semanas ha presentado alta volatilidad al pasar de 5.200 puntos básicos a 4.730.

Los técnicos del Gobierno aseguran que los pagos están garantizados debido a que Venezuela y Pdvsa pueden con esta carga y ya han estado en situaciones más comprometidas, como fue el paro petrolero de 2002 y 2003, y aún así se cumplió con todos los compromisos adquiridos.

Sin embargo señalan que se requiere enviar señales claras a los mercados en función de combatir la incertidumbre que se genera bajo aquella premisa que dice “no hay nada más cobarde que un millón de dólares”.