La inversión china en España es un fenómeno reciente, pero que crece a gran velocidad y sobre todo en sectores de mayor valor añadido. Esta es una de las principales conclusiones del informe “Inversión China en Europa 2015”, elaborado por Ivana Casaburi, profesora de Esade Business & Law School, con la colaboración de KPMG y Cuatrecasas, Gonçalves Pereira presentado esta mañana en el ICEX.

El informe pone de manifiesto que un 93,8% de la inversión directa de este país en España desde el año 2000, 1.662 millones de euros, se ha producido en el periodo 2012-2014. De éstos, 610 millones de euros corresponden al ejercicio de 2014, un 49% más que en 2013, y un monto que podría superarse a finales de 2015 gracias a las importantes operaciones registradas durante los último seis meses en los sectores inmobiliario/hotelero y agroalimentario.

Para Javier Solana, presidente de ESADEgeo: “China necesita que los países en los que va a invertir colaboren proactivamente en la relación, este es un mensaje clave que supone una gran oportunidad para los países europeos. Por su parte, Miguel Ángel Melero, socio de Cuatrecasas, Gonçalves Pereira ha enfatizado en la idea de que España, por su legislación, es una buena puerta para la inversión China en América Latina.

La inversión china en la UE, de la energía al software

Gracias al creciente interés, España se posiciona como uno de los países preferidos de la inversión china en Europa, entre los que destacan Reino Unido —que ha recibido un 46,7% de los fondos durante estos últimos cuatro años—; Italia —un 21%—; Portugal —un 10,6%— y Francia —a la que se ha destinado un 9,5%—. En total, y según el estudio de ESADEgeo, Europa ha recibido, durante el periodo 2010-2014, 58.300 millones de dólares, de los cuales, 20.170 millones corresponden al ejercicio de este último año, un 117% más que en 2013.

En lo que se refiere a sectores, el 95% de las inversiones chinas en Europa para el periodo 2010-2014 se encuentran concentradas concretamente en siete: energía —18.170 millones de dólares, el 31,2% del total—, inmobiliario —US$13.350 millones, otro 22,9%—, manufacturas —US$7.850 millones, el 13,5%— , agroindustria -US$4.880 millones, 8,4%—, financiero —US$4.250 millones, un 7,3%—, logístico, transporte e infraestructuras —US$4.060 millones, un 7%—, y telecomunicaciones y software —2.650 millones, el 4,5%—.

Como se ha comentado anteriormente, según la base de datos ESADE China Europe la inversión china en Europa alcanzó en 2014 un nuevo record histórico con US$20.170 millones, lo que supone un crecimiento del 117% con respecto a 2013. Entre las operaciones realizadas destacaron la compra en el sector eléctrico del 35% de la italiana Cassa Depositi e Prestiti (CDP) Reti, por parte de State Grid; la adquisición de parte del Grupo Fosun del 80% de la entidad financiera portuguesa Caixa Xeral; la del grupo de alimentación COFCO hacia elconglomerado agrícola con base en Países Bajos Nidera, y de la empresa de automoción Dongfeng hacia la la francesa Peugeot.

De cara al futuro, diversos aspectos contribuirán significativamente a incrementar la inversión directa china en Europa en los próximos años. Entre éstos destacan las negociaciones actuales para la firma de un nuevo acuerdo bilateral de inversiones, la mayor renta disponible de los ciudadanos chinos, el Plan Juncker, nuevos vehículos de coinversión entre el gobierno chino y distintos gobiernos europeos, megaproyectos como la Nueva Ruta de la Seda y las instituciones multilaterales de nueva creación como el Asian Infrastructure Investment Bank (AIIB) o el Nuevo Banco de Desarrollo (NBD).

En este sentido, Ivana Casaburi ha defendido que “China es y seguirá siendo el motor de la economía mundial. La reciente disminución en el PIB de este país es indicador de que su crecimiento económico ha llegado a una etapa de madurez”. "La desaceleración de la economía china no está afectando a las relaciones comerciales con Europa", ha dicho David Höhn, socio responsable de la Práctica China de KPMG en España