Las cuentas públicas en la Argentina suponen un desafío durante el año 2015 para el gobierno de la presidenta Cristina Fernández, indicó un informe privado.

El reporte fue elaborado por la consultora Management & Fit (M&F), que dijo que "a pesar de estar sorteando un escenario adverso respecto al cierre de 2014, donde incluso algunos indicadores comienzan a revertirse paulatinamente, las cuentas fiscales profundizaron sus desequilibrios".

"En efecto, según datos del Ministerio de Economía, el déficit primario marcó un nuevo récord en el primer trimestre (32.434 millones de pesos, US$3.564 millones), evidenciando un fuerte deterioro del frente fiscal (igual trimestre de 2014 había mostrado un rojo de 1.259 millones de pesos, US$138 millones)", remarcó el estudio.

En tanto, el resultado financiero, una vez descontados los pagos de intereses de la deuda, fue deficitario también, escalando a 57.750 millones de pesos (US$6.346 millones).

"Más allá del signo, la magnitud del resultado es preocupante considerando la época del año. La fuerte expansión del gasto, especialmente corriente, frente al retroceso de los recursos en términos reales, motivó la amplitud de la brecha", señaló Matías Carugati, economista en jefe de M&F.

El análisis determinó que el gasto primario creció un 44% anual en marzo (+40% a/a acumulado en el primer trimestre), mientras que los recursos lo hicieron en un 13% a/a (25%), claramente por debajo de la evolución de los precios para ese período (29%).

"El estancamiento económico que atraviesa el país, impacta directamente sobre los ingresos tributarios. La principal vía de financiamiento público (representa más de la mitad de los ingresos totales) sufre la prociclicidad de sus principales actores", resumió el informe.

Para Carugati, "el magro nivel de actividad impacta negativamente sobre la performance del Impuesto al Valor Agregado (IVA, acumula +26% a/a, en mayo) y el impuesto al cheque (+26%)".

"Para peor, las restricciones comerciales y las pobres perspectivas globales afectan los derechos de importación (+8%) y exportación (-14%), respectivamente", alertó.

En ese contexto, "el marcado sesgo expansivo de la política fiscal no cesa. Alentado por cuestiones electorales, ciertas políticas públicas y compromisos de deuda, el gasto no detiene su marcha en 2015. La principal erogación del primer trimestre fue el pago de jubilaciones, que representó más de un tercio del gasto primario, aumentando un 43%respecto a igual período del año pasado (45% a/a en marzo)".

"La remuneración a empleados públicos y el pago de subsidios completan el podio", agregó M&F.

Ante ese panorama, y limitados los ingresos tributarios, el gobierno busca mecanismos alternativos de financiamiento.

"A pesar de una presión impositiva récord, el gobierno no logra equilibrar sus cuentas. Ante la clara postura expansiva para lo que resta de 2015, se plantean tres alternativas", dijo el estudio: Emisión monetaria, endeudamiento o un mix de ambas.

Los planes oficiales versan sobre esta última opción. Por un lado, el financiamiento monetario se incrementó en lo que va del año.

"En efecto, la asistencia al Tesoro (vía el Banco Central) desde enero creció un 58 por ciento respecto a los primeros cinco meses de 2014. Como resultado, la base monetaria se expandió en mayo un 32 por ciento en términos anuales (con una inflación de 29%), mientras que en diciembre de 2014 lo había hecho al 22% a/a (38%)".

"Esto demuestra un giro hacia una política monetaria más laxa, de la mano de una tasa de interés relativamente elevada que ayuda a moderar las presiones sobre los precios y el dólar", indicó M&F.

A ello se suma que el propio Tesoro busca financiamiento propio.

En este sentido, la emisión de Bonos del Tesoro Nacional (Bonac) ha sido la metodología elegida.

Los títulos que vencen en 2016 (mayo, julio y septiembre) significaron un financiamiento para el gobierno de 25.700 millones de pesos desde principios de año, considerando los 5.926 millones colocados esta semana.

"Nuevamente, las tasas que paga el gobierno, en torno al 27 por ciento, resultan atractivas para aquellos ahorristas que buscan refugiarse de la inflación. Si bien estos fondos oxigenan la economía, cabe hacer dos aclaraciones. Primero, no solucionan el problema de fondo. De acuerdo a estimaciones propias el desequilibrio fiscal superaría el 6 por ciento del PBI este año. Segundo, traslada nuevas obligaciones a la próxima administración, quien va teniendo una lista cada vez más completa de desafíos", advirtió el informe.