En el marco del cierre de la septuagésima segunda asamblea anual de Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), “Construyendo país y futuro”, el presidente del gremio, Francisco Martínez, señaló que las expectativas para la economía venezolana en el segundo semestre del año, no son buenas porque todavía no hay acceso a los insumos ni a las materias primas.

Según Martínez, la tendencia es a empeorar y será difícil reponer los inventarios en los anaqueles. Por otra parte, consideró que todos los planteamientos para corregir la situación están sobre la mesa y solo falta que el Gobierno Nacional escuche al empresariado y rectifique.

Durante su discurso de cierre, afirmó que la sociedad venezolana enfrenta enormes retos económicos en la actualidad porque no logra satisfacer sus necesidades básicas y no está actualizada con los cambios que están surgiendo en los países petroleros.

“El fin de la era petrolera está más cerca de lo que creemos. Es por eso que, el sector empresarial debe propiciar una rápida reactivación de su aparato productivo”.

Martínez explicó que este escenario precario y pobre de la economía, se originó en políticas gubernamentales equivocadas que hicieron a Venezuela aún más dependiente de sus hidrocarburos.

Ante esta situación, Fedecámaras recomendó al Gobierno las siguientes acciones:

1 Crear un mercado cambiario para el acceso de divisas que permitan comprar bienes de capital e insumos para la producción.

2 Rendir cuentas públicamente de las asignaciones en los mercados de divisas gubernamentales.

3 Derogar la Ley Orgánica de Precios Justos que deja en manos del Estado, la decisión unilateral de colocar precios a los bienes de consumo.

4 Implementar un programa integral de combate contra la inflación.

5 Renegociar la deuda externa venezolana.

6 Abrir un corredor humanitario para recibir alimentos y medicinas.

“Estas medidas aliviarán la crisis y estimularán las capacidades creativas de la población, para hacer frente a la escasez”. Agregó que esta política integral de cambio económico, debe ir acompaña de proyectos de infraestructura y recapacitación de los talentos en las organizaciones para abandonar la dependencia petrolera y diversificar la economía.

Expropiaciones. El primer vicepresidente de Fedecámaras, Carlos Larrazábal, consideró que las expropiaciones tendrían que ser revertidas como parte de un plan para la recuperación económica. “Para que un proceso de esos se comience, debemos tener políticas públicas que garanticen la seguridad jurídica, la libre iniciativa privada y que promuevan la libre actividad económica”.

En entrevista a Unión Radio, precisó que “una medida aislada no tendría éxito mientras el marco jurídico y económico no sea modificado”.

Privatización. Larrazábal destacó que, aunque no hay ninguna información oficial hasta los momentos, se ha podido conocer que el Estado estaría considerando la posibilidad de privatizar ciertas empresas como Aluminios de Barquisimeto (Albalca) y Aluminios de Venezuela (Alven), nacionalizadas respectivamente en el año 2011 y 2010. “Lo que se oye son rumores acerca de la posibilidad de intereses, de que a algunas de estas empresas se les busque solventar sus temas patrimoniales, pero en la gran mayoría de estos casos, aún no se les ha cancelado a los accionistas que les expropiaron sus instalaciones; hay temas jurídicos que deben solventarse”, dijo.

Agregó que “el Gobierno Nacional debería devolverle a los propietarios originales las empresas confiscadas y buscar mecanismos para resarcir los daños que eso originó en su patrimonio y lo que les ocasionó a los trabajadores afectados por esas expropiaciones”.

Para el vicepresidente de la máxima cúpula empresarial “ese modelo destruyó la actividad privada y es una de las causas fundamentales de la grave crisis de abastecimiento que tenemos en estos momentos”.