Cuando las empresas de sondeo de opinión pública les preguntan a los uruguayos cuál es el tema que más los preocupa, la inseguridad aparece desde hace algunos años como la primera de la lista. El desempleo, por el contrario, no figura siquiera dentro del top cinco de los mayores generadores de dolor de cabeza para la población.

A pesar de esto, de manera tímida, durante los primeros meses de este año el tema se instaló en la discusión pública. Además de la pérdida de puestos de trabajo, producto del cierre de algunas empresas en el arranque de 2015, la problemática se puso sobre la mesa luego de que el gobierno presentara sus lineamientos salariales para el próximo quinquenio. Sindicatos y empresas, por diferentes motivos, encontraron motivos para criticarlos y ahora resta saber cómo transcurrirán los Consejos de Salarios en este escenario.

El viernes, en tanto, se conoció el dato de desempleo correspondiente a mayo. Mejoró respecto a abril, pero la comparación no es tan favorable si se lo pone frente al mismo mes del año pasado.

Los empresarios advierten la situación delicada que atraviesan algunos sectores y cómo las pautas presentadas por el gobierno no ayudan a mejorar esa situación. Desde el PIT-CNT, en tanto, sostienen que se está lejos de una crisis y que el último dato conocido muestra que el mercado laboral uruguayo no se encuentra ni cerca de ingresar en el CTI. El presidente de la central sindical, Fernando Pereira, dijo a El Observador que el último dato de desempleo es "alentador". "Ese fantasma de que el desempleo iba a ser mayor parece, por lo menos en este mes, caerse", sostuvo.

El PIT-CNT entiende que los lineamientos salariales no acompañan las proyecciones de crecimiento de la economía dadas a conocer por el gobierno –2,5% para este año y 2016 y cercano al 3% para los tres siguientes–. De acuerdo a Pereira, la pauta propuesta no "acompasa" el crecimiento de la riqueza. El dirigente sindical dijo que no son indiferentes al mantenimiento de los puestos de trabajo, "pero no es al grito que hay que cobrar". Si hay empresas en dificultades, añadió, se debe plantear "con información" cuáles son en el Consejo de Salarios. "No se trata de creer o no creer, se trata de demostrar en la negociación colectiva cuál es la situación de cada uno de los sectores. Si hay un sector en dificultad, vamos a atender como se debe", apuntó.

El muerto Desde los sectores señalados como los más delicados, en tanto, el planteo es otro. "En los policiales, somos el muerto", ilustró el secretario de la Cámara Industrial de la Vestimenta, Elbio Fuscaldo. El sector emplea hoy a 4.000 personas, agregó el industrial, cuando tres años atrás rondaba los 7.000. "Al que se queda sin trabajo y a los que mando al seguro de paro les veo la cara, les conozco a los hijos, y a mí me duele. Parecería que los que toman las decisiones no lo ven y les duele menos", expresó Fuscaldo. El empresario lamentó la lentitud a la hora de tomar decisiones para frenar la caída de empleos. "Mientras se perdían 3.000 puestos de trabajo seguimos hablando de las medidas a implementar", dijo.
Por el lado de la exportación de indumentaria, con los dos mercados naturales de las prendas uruguayas (Argentina y Brasil) en problemas, Fuscaldo avizora más recortes a nivel de personal. "El ajuste se va a hacer por cantidad", indicó.

La construcción es otro de los sectores de la economía que ha experimentado una caída en su actividad, con la consecuente pérdida de empleos. En los últimos 24 meses se cortaron más de 15 mil puestos de trabajo directos y otro tanto de indirectos, según datos de la Cámara de la Construcción. Se espera, además, que en los próximos 12 meses corran la misma suerte entre 4.000 y 5.000 puestos más, indicó el titular la gremial, Ignacio Otegui.

Hoy son 57 mil las personas que trabajan dentro de las obras, y otras 50 mil fuera de ellas. El pico histórico de demanda se dio en octubre de 2012, cuando 73.800 obreros estaban empleadas en diferentes obras en todo el país.

Otegui calificó a la desaceleración como "notoria". Ya son cinco los trimestres de caída de generación de producto, dijo, y ese escenario seguirá por los próximos 12 o 14 meses.
"Se han desacelerado los tres motores que tiene la industria: obra pública, obra privada vinculada a la vivienda y obra privada no vinculada a la vivienda", explicó. En este escenario, el presidente de la gremial dijo que no es "razonable" plantearse que los salarios crezcan. 

"Podemos compartir que hay que ordenar ciertas cosas, preocuparse por el déficit fiscal, pero si la única variable de ajuste que va a haber en este país es la inversión pública, el que va a estar complicado para seguir creciendo va a ser el país, porque sin infraestructura y sin la logística adecuada, el crecimiento se termina estrangulando", manifestó.

La visión de las consultoras. Pero la preocupación no se restringe a estos dos sectores. Según la última edición de la encuesta de expectativas empresariales realizada en mayo por la consultora Deloitte a 298 altos ejecutivos de compañías, 47% revisó –o considera hacerlo– sus planes de contratación de personal. El 24% de los consultados, en tanto, dijo que espera reducir su nivel de empleo. En octubre del año pasado había sido el 18%. Las firmas que brindan servicios de reclutamiento de personal dieron cuenta de mayor cautela a la hora de expandir las plantillas por parte de las empresas locales. El director de Advice, Federico Muttoni, dijo que observan que la demanda laboral sigue desacelerándose; las mediciones de la compañía muestran una caída de más de 20% de cargos nuevos que se ofrecieron en el primer semestre de este año frente a igual periodo del año pasado.

"Tenemos una realidad que es todavía buena, pero que se está deteriorando", dijo Muttoni, quien explicó que menos de 10% de desempleo "son números buenos". Añadió que "hay que apoyar a aquellas actividades generadoras de empleo de manera de darle herramientas por parte del gobierno para que permanezcan competitivas". Desde Deloitte, en tanto, se mencionó un aumento en la demanda de servicios de "outplacement" –contratados por las empresas cuando llevan adelante reducciones de personal y brindan apoyo para su reinserción laboral–. Pese a esto, la gerente de Consultoría en Capital Humano de la firma, Paola de Leonardis, dijo que siguen trabajando con muchas empresas que están iniciando sus procesos de selección. Los sectores forestales y productores de granos fueron señalados por De Leonardis como los que se están desacelerando; en la vereda de enfrente ubicó a las empresas de servicio y tecnología.

Por su parte, la responsable del área de selección de KPMG, María Laura Volpi, hizo mención a un "mayor análisis" a la hora de contratar y a una percepción de una reducción de la demanda en el mercado de trabajo en general. En lo relativo al comercio exterior, la integrante del área de Reclutamiento y Selección de PwC, Cecilia Rodríguez, dijo que la situación en ciertos sectores gatilló que algunas empresas "prefieran no ampliar sus plantillas y sean más precavidas esperando a ver qué pasa, si es momentáneo o si es algo más estructural".

Desocupación bajó, pero la economía no creó empleos

El nivel de desocupación revirtió parcialmente su aumento en mayo después de cuatro meses consecutivos de suba, aunque esta mejora no fue de la mano del resto de los indicadores del mercado laboral, donde la tasa de empleo registró el valor más bajo en casi dos años. En mayo, la tasa de desocupación –cantidad de uruguayos que no tuvieron éxito al momento de buscar un empleo– cayó a 7,4% de la población económicamente activa luego del dato del mes anterior, de 8,1% y cuatro meses ininterrumpidos de aumento. Según los datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), aun así, el desempleo se situó por encima del valor de mayo del año pasado (6,8%). De este modo, aproximadamente, 14 mil personas en el mes abandonaron esa condición en términos netos, de acuerdo a estimaciones de la Unidad de Análisis Económico de El Observador, que consideran las proyecciones de población del INE.

El menor desempleo estuvo vinculado, en parte, a una reducción del mercado de trabajo. La tasa de actividad cayó de 64,2% a 63,4%, lo que implicó que alrededor de 21 mil personas dejaran de buscar trabajo y por lo tanto se retiraron del mercado. Asimismo, la tasa de ocupación se ubicó en 58,7% de la población en edad de trabajar, siendo el menor nivel desde julio de 2013 cuando se situó en 58,5%. En mayo del año pasado la tasa de empleo fue de 60,4%, perdiendo de esta forma, alrededor de 37 mil puestos de trabajo durante los últimos 12 meses.