Después de que un factor determinante era la estructura salarial de la población ocupada, que mostraba que la generación de nuevos empleos se concentraba en los segmentos de menores salarios en detrimento de los de mayores ingresos, durante el tercer trimestre del año se aprecia una mejora importante toda vez que mientras las personas ocupadas que ganan hasta tres salarios mínimos se incrementó en 133 mil personas, los que tienen ingresos superiores a ese nivel aumentaron en 257 mil indicó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

Aumenta el consumo. De acuerdo con el órgano asesor del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) en temas económicos, este cambio en la estructura salarial puede explicar el dinamismo que ha mantenido el consumo en los últimos meses.

Esto significa un cambio importante y posiblemente una señal de que realmente la economía comienza a fortalecerse. Sin embargo, todavía hay mucho que hacer en materia de confianza para consolidar mejores expectativas de largo plazo”.

Confiaza empresarial. En su análisis ejecutivo semanal destacó que actualmente el problema de confianza empresarial entre los consumidores ha sido un lastre para el mercado interno, que debería consolidarse como el principal motor del crecimiento, sobre todo en un entorno en el que la percepción acerca de la situación de la economía mundial en el corto plazo sigue generando preocupación.

Explicó que detonar la creación de empleos de tiempo completo y bien remunerados sólo podrá lograrse estimulando la inversión. De lo contrario, el acervo de capital seguirá siendo insuficiente para darle cabida a todas aquellas personas que cada año se integran al mercado laboral, además de continuar limitando una mejora en la situación de los ocupados con precarias condiciones laborales.

Factores en contra. Acciones como las que contempla Presupuesto de Egresos para el 2016 de reducir el gasto de capital del sector público, cuando este rubro es un complemento para la inversión privada, simplemente inhibirán la posibilidad de mejorar el ambiente de negocios de las empresas y por ende de la capacidad de generación de más puestos de trabajo”, de acuerdo con el reporte semanal elaborado por el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado.

El organismo dirigido por Luis Foncerrada Pascal aseguró que para lograr que la mejora en la estructura salarial sea un cambio permanente y se fortalezca como un impulso del mercado interno en el mediano y largo plazo, requiere que la economía acelere de manera sostenida su ritmo de crecimiento, para lo cual es fundamental que las políticas públicas se dirijan a estimular la inversión, asegurar un ambiente de negocios propicio sin problemas de corrupción, impunidad e inseguridad, así como de un mejor desempeño del gobierno federal en cuanto a satisfacer las necesidades de la población, para lo cual debe esforzarse en hacer lo más eficiente posible la asignación de los recursos.

Destacó que seguir aprobando presupuestos históricamente elevados sin ninguna mejora en materia de crecimiento y distribución del ingreso, seguirá reflejándose en elevados niveles de pobreza y deterioro del bienestar de los hogares. “Ahora que las cifras muestran que las condiciones salariales de los ocupados parecen mejorar, es el momento de acelerar el paso en las propuestas de cambio”.