Madrid. España no caerá en el corto plazo en el espeso fango que durante varios meses ha asolado a Grecia, gracias a su moderado nivel de endeudamiento, pero analistas sí advierten de riesgos a mediano y largo plazo.

Pese a las evidentes diferencias entre ambas economías, aunque sólo sea por el nivel al que las agencias califican a una y a otra, el elevado déficit público de España en un clima de prolongada crisis económica genera dudas sobre la solvencia del Gobierno.

"El bajo nivel de endeudamiento español es una buena defensa en el corto plazo, pero su alto nivel de déficit es un riesgo evidente en el futuro a más largo plazo", dijo Emiliano Carluccio, coordinador de Coyuntura Económica del Instituto Flores de Lemos de la Universidad Carlos III.

Después de dos años de crisis, que ha llevado a una prolongada recesión en España, sus cuentas públicas cerraron 2009 con un déficit de 11,2%, muy lejos de los años de bonanza que generaban inéditos superávits.

En el mismo periodo, la deuda subió 53,2% del PIB, aunque se sitúa todavía 20 puntos porcentuales por debajo de la media de la zona euro.

Aunque el Gobierno elaboró unos austeros presupuestos generales para este año y después recortó su previsión de gasto público en 5.000 millones de euros para 2010, persisten serias dudas de que España logre bajar su déficit público a 3% del PIB en 2013, como establece la Comisión Europea.

En marzo pasado, la agencia de calificación crediticia Standard and Poor's advirtió de una posible rebaja de la nota de España si el Gobierno no toma medidas "agresivas" y "tangibles" para reducir su déficit público.

La agencia ya rebajó hace más de un año la calificación de España a 'AA+' desde la máxima calificación anterior de triple A.

Algunas de las medidas de austeridad orquestadas bajo la batuta del presidente José Luis Rodríguez Zapatero han sido contempladas como insuficientes por no pocos expertos, que ven en la debilidad del crecimiento y en la rigidez laboral los mayores escollos de España para evitar un contagio de Grecia.

"Es bueno que el Gobierno diferencie lo importante de lo urgente", expresó Emilio Ontiveros, catedrático de Economía.

Expertos consideran que, tras varios años de titubeos y de políticas económicas cimentadas en pilares de barro, básicamente orientadas al crecimiento exponencial del sector de la construcción, es ineludible adoptar medidas estructurales, muy centradas, sobre todo, en el ámbito del mercado laboral, donde la tasa de desempleo de España ya es cercana a 20%.

"El nudo gordiano es que tenemos que reducir el déficit público en cuatro años. En un contexto de crisis, es mucho más complicado llevar a cabo este objetivo", dijo Angel Laborda, director del departamento de análisis de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas).

Mientras, Zapatero dijo en una entrevista con Financial Times divulgada este lunes que España va a implementar la reducción del déficit público a "cualquier precio".

Frente a previsiones del Gobierno de un crecimiento del PIB de 1,8% este año, otros organismos como el Banco de España, el FMI o la Comisión Europea apuntan a unas estimaciones menores, que podrían poner en riesgo los objetivos para reducir el déficit.

Buena nota en deuda. Pero si el déficit fiscal español suscita la mayor inquietud entre analistas, su escaso nivel de deuda en relación al PIB pone la más alta nota de optimismo entre los mismos.

Mientras el Gobierno español prevé incrementar este año su ratio deuda/PIB a 65,9%, Grecia cree que superará 120% en 2010 y la Comisión Europea estima que el endeudamiento de la UEM alcanzará el 84 por ciento este año.

El Tesoro debe afrontar entre abril y diciembre de este año un vencimiento en deuda de unos 83.000 millones de euros (130.000 millones en el conjunto del año), a los que se suman algo más de 80.000 millones de euros en nuevas emisiones.

"El Tesoro español se ha financiado sin mayores problemas hasta este momento y, ahora que la Unión Europea se compromete a financiar a Grecia, aún tendrá menos problemas", dijo Nicolás López, director de análisis y mercados de M&G Valores.

Los ministros de Finanzas de la zona euro aprobaron por unanimidad el domingo un detallado mecanismo de ayuda de emergencia por 30.000 millones de euros para la endeudada Grecia, que, según expertos, ayudará al país a aliviar su precaria situación económica y financiera.

Adicionalmente, la estructura temporal de la deuda emitida por el Tesoro Público español, con una edad media de amortización cercana a los 7 años frente a los 4,2 años de Grecia y los 5,5 años de Alemania, hace que los vencimientos de este año sean muy asumibles por la tesorería pública española.

"La estructura de vencimientos del Tesoro es cómoda para la institución", señaló Juan Antonio Cabrera, economista del servicio de estudios de Caja Madrid.

Tras la decisión de los ministros de finanzas del fin de semana respecto a Grecia, el diferencial entre la deuda española y la alemana a 10 años bajó hasta los 65 puntos básicos (pb) desde los 80 pb del viernes y comparado con los 110 pb de los peores momentos de la crisis financiera de febrero.