Madrid. El gobierno aprobó este viernes la tercera reforma del sector financiero en este año, que contempla la constitución de un gestor para sus activos tóxicos del sector, el denominado "banco malo", y desbloquea la ayuda de hasta 100.000 millones de euros garantizada por Europa para las entidades financieras españolas.

"Este Gobierno ha diseñado con la voluntad de que sea una norma completa y dé solución a las crisis bancarias y que se anticipa a la adaptación de nuestro derecho a directivas comunitarias que podrían haber sido transpuestas con posterioridad", dijo la vicepresidenta y portavoz del gobierno, Soraya Sáenz Santamaría, en rueda de prensa.

El Banco de España y el estatal Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) serán los directores de esta sociedad de gestión de activos al que traspasan los activos de difícil cobro, en principio las entidades nacionalizadas, aunque otras entidades financieras también podría acabar pidiendo en mayor o menor medida una parte del apoyo europeo.

La reforma fija también un coeficiente de capital de al menos el 9% para la banca y establece nuevas normas para la comercialización de las participaciones preferentes, un instrumento financiero usado por la banca para captar capital pero que ha dejado atrapados a miles de inversores con unos activos virtualmente ilíquidos.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, afirmó que las autoridades comunitarias y el Gobierno español se han puesto de acuerdo sobre el diseño del "banco malo", pieza clave del Real Decreto Ley de Reestructuración y Resolución de Entidades de Crédito aprobado el viernes para resolver la crisis del sector.

Junto con la reforma financiera, el Gobierno también afronta la debilidad financiera de las administraciones autonómicas, pero el ministro dijo que los 18.000 millones de euros previstos para el Fondo de Liquidez Autonómica deberían ser suficientes para resolver los actuales problemas de liquidez de las comunidades autónomas.

POSIBLE AYUDA URGENTE A BANKIA

De Guindos señaló que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) analiza la inyección de fondos de emergencia en entidades en crisis.

"Por el momento no se ha considerado necesario inyectar dinero por el procedimiento de emergencia, el FROB lo está analizando", dijo el ministro de Economía en la presentación del nuevo Real Decreto Ley para la reestructuración del sector financiero.

Pero sí concretó que se está estudiando adelantar una inyección de capital en Bankia, uno de los cuatro grupos financieros bajo tutela estatal, hasta que se resuelvan los trámites necesarios para el pago de las ayudas procedentes de Bruselas.

"¿Puede haber una inyección de capital del Frob transitoria a esta institución hasta que su cumpla el procedimiento normal a finales de octubre o principios de noviembre? Puede haberla", respondió.

Como consecuencias de los problemas de la banca, el Gobierno ha nacionalizado cuatro entidades: Bankia, Catalunya Caixa, NovacaixaGalicia y Banco de Valencia.

Bankia había solicitado 19.000 millones de euros en ayuda pública para sanear sus cuentas, lo que llevó al Gobierno español a pedir a Bruselas en junio un rescate de hasta 100.000 millones de euros para el sector financiero español.

A cambio de recibir las ayudas comunitarias, el Real Decreto Ley aprobado el viernes pretende resolver la crisis del sector financiero con el "banco malo", pieza clave de esta reforma y que en un principio se hará cargo del crédito al promotor problemático de las cuatro entidades, según De Guindos.

El ministro explicó que el Gobierno podrá liquidar aquellos bancos rescatados que no devuelvan en un tiempo razonable las ayudas públicas recibidas

"En última instancia se prevé una resolución ordenada para las entidades que no puedan devolver las ayudas por sí mismas en un plazo temporal razonable", dijo de Guindos en la presentación de la nueva reforma del sector financiero español.

Según el ministro, la resolución ordenada contempla la venta del negocio, la transmisión de activos o pasivos a un "banco puente" o la transmisión de activos y pasivos a la sociedad gestora de activos tóxicos, el denominado "banco malo".

De Guindos dijo que el nuevo marco permitirá la reestructuración eficaz de los bancos al reforzar las herramientas de intervención.

Además, con esta reforma se reparte el coste de los procesos de reestructuración entre el sector público y el privado, con lo que los titulares de las participaciones preferentes y de deuda subordinada podrán verse obligados a asumir parte de las pérdidas de las entidades en crisis.

El objetivo de la reforma es que los accionistas y acreedores paguen los efectos de la crisis, dijo el ministro.