Madrid. El ministro español de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, manifestó el deseo del gobernante Partido Popular (PP) de establecer una nueva relación con los países de América Latina.

García-Margallo se pronunció en esos términos durante un almuerzo ofrecido este jueves a los embajadores iberoamericanos acreditados en Madrid, según una nota de prensa de la cancillería española.

El titular de Exteriores aseguró a los participantes en el encuentro el lugar prioritario que Iberoamérica ocupa en la política exterior de la administración conservadora de Mariano Rajoy, quien asumió el poder tras el triunfo del PP en las elecciones de noviembre último.

Hizo votos porque la relación con Latinoamérica se desarrolle "en pie de igualdad, más equilibrada y fundada sobre los intereses compartidos y la rica variedad de lazos que nos unen a la región, a fin de ganar juntos un mayor protagonismo en la escena internacional".

En la reunión se repasaron las líneas principales de ese nuevo enfoque hacia la citada región, que comenzó con la restitución de la Secretaría de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica en la cartera de Exteriores, subrayó el texto.

En palabras del ministro, España aspira a ser la punta de lanza para la política latinoamericana de la Unión Europea y, como tal, está comprometida con la aplicación de los acuerdos alcanzados en el primer semestre de 2010, cuando ostentó la presidencia del bloque.

Se constató además la necesidad de configurar una agenda común de retos y problemas, especialmente en el marco de nuevo orden comercial y medioambiental, informó Prensa Latina.

El canciller transmitió su voluntad de fomentar la dimensión económica de los vínculos con las naciones latinoamericanas, teniendo en cuenta la notable presencia económica y comercial de España en la región, donde es el segundo inversor global.

A través de un nuevo concepto de diplomacia, promoveremos la actividad inversora española y los intercambios comerciales, con el fin de lograr beneficios mutuos y contribuir así al esfuerzo común de construir sociedades más prósperas y más cohesionadas, reza la nota.

El canciller aseguró el mantenimiento de la cooperación al desarrollo con Iberoamérica, como una de las líneas fundamentales de la estrategia de su país en ese campo.

En palabras del ministro, España aspira a ser la punta de lanza para la política latinoamericana de la Unión Europea y, como tal, está comprometida con la aplicación de los acuerdos alcanzados en el primer semestre de 2010, cuando ostentó la presidencia del bloque.

Durante la cita, los embajadores y su anfitrión departieron sobre el estado de los preparativos de la XXII Cumbre de Jefes de Estado y de gobierno iberoamericanos, programada en Cádiz, Andalucía, a finales del corriente año, concluyó el comunicado.