Una portavoz del gobierno español dijo el viernes que no le constaba que se estuviera preparando un anuncio inminente sobre una ayuda europea para la banca española.

"No nos consta en absoluto", dijo una portavoz del Ejecutivo.

Las fuentes de la UE y Alemania hablaron bajo condición de anonimato debido a lo delicado del asunto.

Estas informaciones llegan después de que Fitch Ratings rebajara el rating de deuda española en tres escalones a BBB desde A el jueves, poniendo de relieve los problemas de los bancos españoles por su exposición inmobiliaria y el contagio de la crisis de deuda griega.

"El gobierno de España se ha dado cuenta de la seriedad del problema", dijo un alto cargo alemán.

Esta fuente añadió que era necesario alcanzar un acuerdo antes de las elecciones griegas del 17 junio, tras las cuales Atenas podría acabar saliendo del euro si vencen los partidos opuestos a los términos del rescate del FMI y la UE.

Fitch dijo que el coste de recapitalizar los bancos españoles, afectados por el estallido de la burbuja inmobiliaria y la recesión, se situaría entre los 60.000 y los 100.000 millones de euros.

Se prevé que un informe del Fondo Monetario Internacional esperado para el lunes estime las necesidades de capital de la banca española en una cifra inferior, de 40.000 millones de euros, pero las condiciones de mercado se han deteriorado desde que se recopilaron los datos, dijeron fuentes.

Las bolsas europeas y el euro caían el viernes en medio de crecientes preocupaciones sobre España tras la rebaja de Fitch.

Aunque España se uniría a Grecia, Irlanda y Portugal en la recepción de un rescate europeo, las fuentes dijeron que la ayuda se centraría sólo en su sector bancario, sin sacar al Estado español de los mercados de crédito.

Las eventuales condiciones políticas a la ayuda no serían excesivas, estarían relacionadas con los bancos y probablemente no se sumarían a las medidas de austeridad y reformas económicas estructurales que el Gobierno de Mariano Rajoy ya ha puesto en marcha, dijeron las fuentes de la UE y Alemania.

La Comisión Europea y Alemania, el mayor contribuyente de la UE, aceptaron la semana pasada que España debería tener un año más para reducir su déficit presupuestario por debajo del límite exigido por la UE del 3 por ciento del producto interior bruto debido a la profunda recesión en que se encuentra.