Madrid. El Tesoro español colocó el doble del objetivo máximo fijado para la primera subasta de deuda pública del año y tras las medidas urgentes adoptadas por el gobierno, con unos tipos más bajos en un clima de relativa tranquilidad definido por un recorte de los rendimientos domésticos y de la prima de riesgo.

La institución emisora dijo el jueves que adjudicó en bonos un total de 9.986 millones de euros frente a un objetivo máximo establecido de 5.000 millones, con peticiones que sumaron un total de 18.701 millones.

"El resultado (confirma) una sólida subasta", dijo Nicolás López, director de análisis y mercados de M&G Valores.

Analistas señalaron que al buen resultado de la subasta contribuyeron el mayor apetito entre la banca doméstica tras la reciente liquidez a 3 años inyectada por el BCE en el sistema bancario y el apoyo del BCE a la deuda periférica mediante compras en el mercado secundario.

"Además hay que tener en cuenta que las colocaciones de enero serán previsiblemente las de menor cuantía del primer trimestre y a plazos más cortos (que en febrero y marzo), lo que hace más fácil su absorción", dijo un analista de renta fija.

Al plazo de tres años, la tesorería pública española emitió una nueva referencia con cupón del 4,0%, colocando 4.272 millones de euros, frente a los 7.677 millones solicitados, con un tipo marginal del 3,576 por ciento.

A cuatro años con vencimiento del 30 de abril de 2016 con cupón del 3,25% , adjudicó 2.503 millones de euros, frente a los 5.532 millones solicitados con un tipo marginal del 3,883% comparado con el 4,885% fijado en la anterior emisión del pasado 3 de noviembre.

Con vencimiento del 31 de octubre de 2016, con cupón del 4,25%, adjudicó 3.211 millones de euros, frente a los 5.492 millones solicitados con un tipo marginal del 3,949% comparado con el 4,891% fijado en la anterior emisión del pasado 7 de julio.

El Tesoro afrontó la primera emisión de 2012 en un clima más sosegado desde los peores momentos del mercado de noviembre de 2011, continuando además el efecto de desacoplamiento respecto a la prima de riesgo italiana, que se sitúa actualmente casi 150 puntos básicos por encima de la española.