Madrid. España espera que Bruselas reconozca los esfuerzos del país por controlar su déficit en la reunión del Eurogrupo que tendrá lugar este lunes, y no espera ser penalizada por no cumplir el objetivo previsto para 2012.

España molestó a la Comisión Europea y a sus socios europeos cuando el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, dijo este mes que no cumpliría con el objetivo de déficit para este año acordado con Bruselas, socavando la credibilidad de un pacto fiscal europeo firmado poco antes y que obliga a los mandatarios a un control presupuestario más estricto.

El ministro español de Economía, Luis de Guindos, negó que el gobierno hubiera desafiado las normas comunitarias y dijo que Europa fue informada sobre el cambio del objetivo para 2012.

"Aquí no ha habido el más mínimo reto. España es un socio leal absolutamente comprometido con las reglas fiscales europeas", dijo en una entrevista publicada el domingo por el diario local ABC.

"Estoy convencido de que en la reunión del Eurogrupo mañana (lunes) va a salir un compromiso de reconocimiento de que España está haciendo un gran esfuerzo de consolidación presupuestaria y que cumple las reglas", agregó.

El anuncio del incumplimiento del objetivo fiscal para este año ha puesto a la cuarta economía de la zona euro de nuevo en el foco de los mercados y ha llevado a la prima de riesgo española a situarse por encima de la italiana por primera vez desde hace varios meses.

España no espera ser sancionada por la Comisión y el objetivo para 2013 de 3% del Producto Interior Bruto se va a cumplir, dijo una importante fuente gubernamental.

"Espero que saldrá un comunicado (de la reunión del Eurogrupo) diciendo que España cumple las normas europeas, se está preparando bien para 2012 y está trabajando y colaborando con la Comisión", agregó la fuente.

"Y espero que dejemos de hablar de España", agregó.

España es una prueba para ver si Europa está dispuesta a aliviar las restricciones fiscales sobre los estados, que suponen mayores recortes de gasto en unas economías que ya tienen problemas por un crecimiento anémico y un desempleo elevado.

El Gobierno de centroderecha de Rajoy tiene previsto realizar recortes por unos 30.000 millones de euros este año, estrangulando la inversión en una economía que probablemente ya esté en recesión y tiene la tasa de desempleo más elevada de los países desarrollados. Está previsto que este año se sitúe en la cifra récord del 24,3%.

Las esperanzas de que logre el apoyo de otros socios en esta búsqueda de indulgencia europea no parecen estar fundadas, ya que otros países que afrontan situaciones económicas complicadas, como Bélgica y Holanda, no pidieron la relajación de las normas.

Fuentes han señalado a Reuters que algunos responsables de la Comisión Europea sospechan que España podría haber inflado sus previsiones de déficit para 2011 - cerró con déficit de 8,51%, frente a 6% requerido - para culpar de este desvío al anterior gobierno socialista, que perdió las elecciones en noviembre pasado.

De Guindos negó en el diario ABC cualquier tipo de maquillaje de las cifras y defendió además que Europa había sido avisada de la posibilidad de este incumplimiento.

"El Gobierno no ha inflado las cifras ni han fallado los sistemas estadísticos españoles ni de control", agregó.

La cifra final del déficit del año pasado se situó en 8,5%, frente a 6% previsto inicialmente. Rajoy anunció el 2 de marzo un objetivo de 5,8%, frente a 4,4% acordado con Bruselas.