Bruselas. España fue en 2012 el país de la Unión Europea (UE) con los impuestos al consumo de los hogares más bajos, con una tasa fiscal implícita del 14%, según el informe anual sobre fiscalidad publicado hoy por la oficina estadística comunitaria, Eurostat, y la Comisión Europea (CE).

En cambio, la tasa fiscal implícita, que es el ratio entre los ingresos procedentes del consumo y el gasto final en consumo de los hogares, se situó en el 19,3% en la zona euro y en el 19,9% en toda la Unión Europea (UE).

Los países que más gravaron el consumo, según este medidor de Eurostat, fueron Dinamarca (30,9 %), Croacia (29,1%) y Luxemburgo (28,9%), mientras que España (14%), Grecia (16,2%) y Eslovaquia (16,7%) se situaron en el extremo contrario.

Las grandes economías de la UE como Alemania y el Reino Unido presentaron un tasa implícita al consumo del 19,8% y el 19%, respectivamente, mientras que Italia aplicó una del 17,7%.

Estos datos se publican después de que la Comisión Europea (CE) aconsejase a España a principios de junio que no bajara los impuestos y se mostrase a favor de la subida del IVA o de los impuestos medioambientales.

Bruselas considera que la bajada de impuestos compromete el cumplimiento del objetivo de déficit para 2015, fijado en el 4,2% y recuerda que para que España cumpla lo acordado deberá ahorrar 19.000 millones más.

Sin embargo, el gobierno de España tiene previsto aprobar este viernes la reforma fiscal en la que se prevé que incluya medidas como la reducción a 5 tramos del IRPF, la rebaja del impuesto de sociedades de forma general al 25% y la no subida del IVA salvo a ciertos productos sanitarios.

Esta última medida cumple con la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE que obliga a España a elevar al tipo general del 21% el IVA a todos los medicamentos que no sean para el consumidor final o aparatos y complementos para uso personal y exclusivo de discapacitados.

Además de las cifras relativas al consumo, Eurostat también publica hoy datos más generales sobre los ingresos vía impuestos que lograron los Estados miembros en 2012.

Los Veintiocho ingresaron mediante recaudación fiscal un porcentaje equivalente al 39,4% de su PIB, después de haber logrado una tasa del 38,8% en 2011.

Los países de la zona euro, por su parte, facturaron a través de impuestos un 40,4% de su PIB en 2012, desde el 39,5% del año anterior.

España, por su parte, tuvo unos ingresos por impuestos equivalentes al 32,5% de su PIB en 2012, tras el 31,8% registrado en 2011.

Eurostat explica que la carga impositiva varia mucho entre socios comunitarios.

Mientras algunos ingresan mediante impuestos menos del 30% de su PIB (Lituania, Bulgaria, Letonia, Rumanía, Eslovaquia e Irlanda), otros facturan más del 40% como Dinamarca, Bélgica, Francia, Suecia, Finlandia, Italia y Austria.

Entre 2011 y 2012, los países que registraron subidas de impuestos mayores de un punto porcentual fueron Hungría, Italia, Grecia, Francia, Bélgica y Luxemburgo, mientras que las caídas más marcadas fueron las de Portugal, Reino Unido y Eslovaquia.

El informe publicado hoy también revela que los impuestos al trabajo son la mayor fuente de ingresos en la mayor parte de los Estados miembros y equivalen a más de la mitad (51%) de los ingresos a través de otros impuestos, seguido de las tasas al consumo (28,5%) y al capital (20,8%).

Fuentes comunitarias reconocieron que esto muestra que no ha habido un cambio de la carga impositiva del trabajo al consumo, tal y como recomienda Bruselas, que considera que esto beneficia el crecimiento económico.

Los países que más gravan el trabajo son Suecia (58,6%), Holanda (57,5%), Austria (57,4%) y Alemania (56,6%).

Por el contrario, presentaron una tasa inferior al 40%, Bulgaria, Malta, Chipre y el Reino Unido.

En España, el 53% de los ingresos por impuestos en 2012 procedieron de impuestos relacionados con el trabajo, frente al 55% de 2011, mientras que el 26,5% de impuestos al consumo (26,8%, en 2011) y 22,9% al capital (20,9%).