Madrid, Andina. La reducción de la calificación crediticia de Portugal junto a las medidas de contención de gastos anunciadas en España, escriben un nuevo capítulo en la situación de los mercados financieros, donde la tensa situación en Medio Oriente sigue en el centro de la escena.

Una muestra de ello es el precio del petróleo que en Londres mantuvo una tendencia en alza de 0,7%, para el barril de crudo tipo Brent a comercializar en un mes.

Mientras que en Nueva York, dónde el Departamento de Estado anunció un incremento de la economía anualizado de 3,1%, el barril del tipo WTI a comercializa en abril inició la rueda con una merma de 0,53%.

El informe del Departamento de Estado adjudicó la mejora de octubre a diciembre fue atribuida al consumo interno y las exportaciones, mientras que en cambio cayeron las importaciones, según un despacho de la agencia DPA.

También influyó la medida de la Reserva Federal (Fed, banco central) de comprar bonos del Tesoro por 600.000 millones de dólares para reavivar la economía.

Sin embargo, la Fed alertó que no cree que la expansión económica sea suficiente este año para contrarrestar el alto nivel persistente de desempleo.

En cuanto a los mercados bursátiles europeos, las principales bolsas presentaban alzas moderadas que no llegaban al 0,60%, con la excepción de España e Italia que marcaban leves retrocesos.

En ambos casos impacta la decisión de la agencia Standard & Poor`s (S&P) que rebajó este viernes la calificación crediticia de Portugal a largo plazo de "A-" a "BBB".

Además en el caso de España la reacción se justifica por la decisión del gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero de implementar un plan de austeridad fiscal.

El presidente español anunció las medidas en el marco de la cumbre de mandatarios de la Unión Europea, donde buscan aprobar un paquete de medidas para apuntalar la zona euro.

Entre las reformas que serán oficializadas se incluye la creación de un fondo permanente para rescatar a países en problemas; y una modificación en el Tratado de Lisboa para incluir este fondo.

La situación de Portugal, donde el primer ministro José Sócrates renunció al no haber conseguido que el Parlamento apruebe su paquete anticrisis, sigue en el primer lugar de los temas del encuentro.

Aunque el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, aseguró que Lisboa no pidió todavía un rescate, ayer el presidente del eurogrupo, Jean-Claude Juncker, consideró "apropiada" la cifra de 75 mil millones de euros (106 mil millones de dólares) para ayudar a ese país.

La cifra es inferior a los 110 mil millones de euros que requirió Grecia y a los 85 mil millones (del fondo de rescate temporal para el euro) otorgados al sector bancario irlandés, recordó la agencia DPA.

En este mismo escenario Rodríguez Zapatero, anunció un plan de austeridad fiscal que procura impulsar la competitividad, el empleo y fijar techos para los gastos públicos en base al Producto Interno Bruto (PIB).

Esto último será en base al incremento del PIB nominal a largo plazo, explicó Zapatero en la rueda de prensa que brindó al cierre del encuentro de dos días que realizó el Consejo Europeo.

Zapatero dijo que el objetivo es "reforzar la respuesta a la crisis económica y fortalecer las bases de la economía".

El Ejecutivo trabajará para lograr el consenso general y buscará que pueda aplicarse en las comunidades autónomas, detalló un cable de la agencia de noticias DPA.

España presentó nueve medidas para impulsar su economía, algunas de las cuales "están en vías de aplicación, y otras serán aplicadas en breve", reseñó Zapatero.