Asunción. El aumento de más del 30% de los gastos salariales en el año 2012 (gobierno de Fernando Lugo y Federico Franco) viene condicionando todas las decisiones que se puedan tomar para reducir las remuneraciones, dijo ayer Óscar Lovera, director general de Presupuesto del Ministerio de Hacienda.

El proyecto de Presupuesto General de la Nación para el ejercicio 2017 destina G. 393.491 millones más (US$ 71,5 millones al cambio vigente) para financiar el gasto salarial de la administración central y entidades descentralizadas, parte del cual se debe a la creación de 745 nuevos cargos con respecto al vigente.

Lovera fue consultado sobre este tema en el programa Periodistas Económicos, emitido a través de ABC Cardinal, y explicó las dificultades para reducir un gasto tan rígido como es el de los salarios.

Dijo que el gasto salarial venía creciendo en un promedio del 15%, pero en 2012 (durante el gobierno de Fernando Lugo y Federico Franco) tuvo un pico de más del 30% y esto lo que hizo es condicionar las decisiones que se pudieran tomar en los años siguientes. “Hay que tener en cuenta que el gasto salarial es el gasto más rígido que tiene el presupuesto. Una vez que se aprueba el presupuesto, no podemos nosotros como Hacienda ver si tenemos o no los recursos; los salarios se pagan a fin de mes o antes en forma religiosa, a diferencia de los proyectos de inversión que si se pueden aplazar”, afirmó Lovera.

Sostuvo que el crecimiento del 2% que se registra en el gasto salarial para el próximo año obedece principalmente al crecimiento vegetativo que se da en las fuerzas públicas (policías y militares), instituciones que tienen sus propias leyes que regulan los salarios y la incorporación de cargos, lo que hace que crezca año a año para ajustar la estructura.

Refirió que de los más de 700 cargos creados, casi 300 corresponden a las fuerzas públicas y el resto se distribuye en otras entidades, entre ellas el Instituto de Previsión Social (IPS), que aumenta en materia de cantidad de personal.

Lovera insistió en que en años anteriores se creció tanto en cantidad de funcionarios como en los salarios que se pagan, como consecuencia de esas decisiones tomadas de aumentar el gasto salarial.

El presupuesto vigente prevé para servicios personales (salarios y otros beneficios) G. 19,7 billones (US$ 3.582 millones) y para el próximo ejercicio aumenta a más de G. 20 billones (US$ 3.654 millones). En tanto, la cantidad de cargos asciende a 290.458.