El análisis determinó que desde 2001 hasta mediados de 2017, durante los Gobiernos de Hugo Chávez (1999-2013) y del actual presidente, Nicolás Maduro, el Estado venezolano pasó de tener 74 empresas a ser dueño de 526 lo que indica que posee 10 veces más compañías estatales que Argentina y cuatro veces más que Brasil.

A lo largo de todos esos años la llamada revolución bolivariana impulsada por Chávez y que ahora continúa Maduro, se ha hecho con estas empresas a través de expropiaciones, confiscaciones, nacionalizaciones, "reestatizaciones", renegociación de asociaciones estratégicas o nuevas creaciones.

El estudio resalta que en 1999 Venezuela cubría 99,96 % de la demanda interna de azúcar, poco tiempo después el Estado se hizo con 10 de los 16 centrales azucareros del país y en 2015 solo se pudo satisfacer 25,6% del consumo nacional.

Más  pérdidas que inversiones en salud. La investigación se concentró en ocho empresas de los sectores petróleo, manufactura, agroalimentario, financiero y eléctrico que en 2016 arrojaron pérdidas por 1,29 billones de bolívares lo que equivale, al cambio oficial más alto, a unos US$386 millones.

"Este dinero supera el gasto que se hizo en salud en todo el año 2016, supera el gasto que se hizo en educación en todo el año 2016, supera el gasto que se hizo en vivienda", dijo a periodistas la doctora en Economía Christi Rangel que coordinó la investigación.

La también especialista en Hacienda Pública indicó que dos de las empresas "con mayores pérdidas" fueron Petróleos de Venezuela (PDVSA), que estimó pérdidas de 775.000 millones de bolívares (US$232 millones) y la central de electricidad Corpoelec con 149.000 millones de bolívares (US$45 millones).

Expropiadas, y luego llevadas a la bancarrota. El estudio resalta que en 1999 Venezuela cubría 99,96 % de la demanda interna de azúcar, poco tiempo después el Estado se hizo con 10 de los 16 centrales azucareros del país y en 2015 solo se pudo satisfacer 25,6% del consumo nacional.

También se subraya que en 2009 el Ejecutivo expropió las dos principales procesadoras de café del país "con lo que pasó a manejar el 80 % de la producción nacional" y que en 2016 la escasez de este producto llegó a 84% "y se hizo necesario importar el café a un dólar impagable".