El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, exhortó este lunes a los estados de la zona euro a aprobar inmediatamente el fortalecimiento del fondo de rescate decidido en julio para combatir la crisis de deuda, ante las señales de que algunos avanzaban con lentitud.

Trichet agregó que los gobiernos estaban a medio camino en las reformas necesarias para fortalecer el frágil sector financiero y exhortó a una gobernanza más fuerte en la zona euro, incluyendo la posibilidad de una anulación central de las decisiones tomadas por países que no logren ajustarse a las normas presupuestarias.

El domingo, el jefe de un partido menor del Gobierno eslovaco dijo que el Parlamento no votará antes de diciembre respecto al fortalecimiento en 44.000 millones de euros del fondo de rescate conjunto de la zona euro (EFSF) acordado en julio, mucho después del plazo a octubre que buscan funcionarios de la zona euro.

"Está claro que (...) tenemos una necesidad total y absoluta para que todas las decisiones (...) de los jefes de Estado y Gobierno (...) sean implementadas inmediatamente", expresó Trichet en una conferencia en París.

Trichet señaló que una ráfaga de reformas económicas estructurales era necesaria en la zona euro para mejorar la productividad, aumentar el crecimiento y potencial empleo.

Con la zona euro cargando con la mayor parte de una crisis de deuda global, Trichet indicó que había un consenso de que el bloque monetario necesitaba un fortalecimiento sustancial de su Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que gobierna el comportamiento fiscal de los estados miembros.

"Uno puede imaginar que mañana, yendo más allá de lo que se prevé actualmente, si pese a las recomendaciones un país no toma o es incapaz de tomar las decisiones requeridas, debería ser posible tomarlas desde el centro de la divisa única", indicó Trichet.

"Uno puede imaginar un gobierno federal", agregó.

El líder del BCE señaló que un gobierno económico más centralizado en la zona euro tendría responsabilidad por el sistema bancario, permitiéndole al sector financiero despegarse de los riesgos soberanos.