Washington. Muchos estados de Estados Unidos con grandes déficits en el pago de las pensiones a sus empleados consideran cambios en sus fondos, pero incluso imponiendo fuertes recortes no podrían cumplir con sus obligaciones con los jubilados, según mostró un reporte.

Medidas como eliminar ajustes por el costo de vida o elevar la edad de retiro dejarían el pasivo del sistema en una cifra elevada de US$1,5 billones, según un estudio de Joshua Rauh, profesor asociado de la Escuela Kellogg de Administración de la Universidad de Northwestern.

Rauh, en un estudio previo, dijo que los pasivos existentes en pensiones de los estados sumaban cerca de US$3 billones, sin considerar los esperados retornos de sus inversiones.

"El resultado final es que incluso versiones mucho más drásticas de las medidas que se discuten actualmente no se acercan a resolver el problema, dado que gran parte de la deuda de pensión se le adeuda a trabajadores que ya se han retirado", dijo Rauh.

Dijo además que es poco probable que se apliquen porque son políticamente impopulares y porque la reducción de los beneficios de pensiones para los actuales retirados no se está "considerando seriamente".

"Asumiendo que los estados no empiecen a caer en default sobre sus bonos y otras deudas, parece que los contribuyentes soportarán la mayor parte del proyecto multimillonario para las promesas de jubilación que los estados ya han empezado a hacerle a los trabajadores", señaló el informe.

Muchos estados sólo pueden reducir beneficios prometidos a las nuevas contrataciones, y la mayoría todavía ofrece planes de beneficios definidos que pagan a los jubilados sumas establecidas.

En mayo, Michigan aprobó una ley que exige a los maestros que contribuyan con 3% de su sueldo para el nuevo fondo de salud para jubilados. En marzo, Illinois aprobó un proyecto para reducir los beneficios para las nuevas contrataciones y elevó la edad de retiro del estado, diciendo que ahorraría US$119.000 millones entre este año y el 2045.

Las agencias calificadoras han estado revisando atentamente cómo los estados manejan las pensiones.

Con los presupuestos ya asediados por la recesión económica, los estados están viendo un declive en sus activos y ratios de financiamiento, dijo Standard & Poor's Rating Services en junio.