Ciduad de México. El ingreso promedio trimestral de los hogares en el país en 2014 se ubicó en 39,742 pesos, lo que implicó una caída de 3.5% en términos reales respecto a los ingresos reportados en 2012, informó el Inegi en su Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2014.

Cabe destacar que el nivel ingresos de los hogares en 2014 fue inferior al que se registró en 2008, año de crisis económica, cuando fue de 46,285 millones de pesos, es decir 14.2% menor en términos reales.

El año pasado, el ingreso de la mayoría de los deciles presentó retrocesos respecto a 2012, ya que el único que avanzó fue el primer decil (los más pobres), cuyo ingreso real creció 2.1%, y los más afectados se ubicaron en los estratos de ingresos medios y altos, donde los siete, ocho y nueve retrocedieron 5.7 por ciento, 6.1 por ciento y 5.7 por ciento, respectivamente.

Dentro de las fuentes de los ingresos, el ingreso corriente monetario cayó 2.2 por ciento entre 2012 y 2014, mientras que el no monetario disminuyó 8.2 por ciento.

Cabe destacar que pese a la contracción que tuvo el ingreso monetario, su principal componente, que es el ingreso por trabajo subordinado, creció 7.2 por ciento real en 2014 frente a dos años antes.

Por otro lado, el trabajo subordinado tiene distinta participación de acuerdo al estrato de ingreso que se trate. Para el primer decil, dicho trabajo representa sólo 34.5 por ciento de sus ingresos totales monetarios, mientras que en los deciles más altos (nueve y diez) representa 68.5 por ciento.

En contraste, las cifras de la ENIGH revelan que el componente de transferencias, tales como remesas o subsidios gubernamentales, para el primer decil de ingresos representa 43 por ciento de su total de ingreso monetario, mientras que para el último decil es de 13.3 por ciento.

En lo que se refiere al gasto promedio de los hogares, éste disminuyó 5.1 por ciento real en 2014 respecto a 2012, ubicándose en 34,583, su nivel más bajo desde 2010.

Esta caída estuvo compuesta por la contracción en su gasto monetario, con 4.1 por ciento real respecto a 2012, mientras que el no monetario diminuyó 8.2 por ciento.