China, la segunda economía del mundo, crecerá este año 8,5%, aseguró el banco estadounidense Morgan Stanley, que de esta manera relativizó la desaceleración que podría sufrir el gigante asiático, y que a principios de este año muchos analistas preveían que se iba a traducir en un incremento del PBI de 5% ó 6%.

La previsión más reciente se remonta al primer trimestre de este año cuando el Producto Interior Bruto (PIB) de China se fijaba en mínimos desde hace casi tres años, a 8,1%.

Asimismo, los datos de abril último continuaban demostrando riesgos a la baja de la segunda economía mundial.

Aun con esta previsión de desaceleración, las previsiones de Morgan Stanley siguen siendo optimistas dadas las perspectivas macroeconómicas basadas en la intensificación de las políticas de flexibilización monetaria llevadas a cabo por el gobierno chino.