“Venezuela no va a entrar en default, ni nunca ha entrado. Todavía tiene suficiente dinero , además, de la posibilidad de aplicar medidas, como dice el Bank of América, mientras el petróleo se mantenga en torno a US$80 el barril”, sentencia el analista y consultor en materia petrolera, Ramón Castro Pimentel.

El también ex funcionario de Petróleos de Venezuela, asegura que el gobierno, de hecho, ya está comenzando a tomar acciones, extendiendo el plazo de pago a los chinos.

Destaca que hay otras formas en que Venezuela puede nivelar sus ingresos, como por ejemplo, dejar de comprar armas a Rusia, analizar qué se hará con los acuerdos petroleros en Centro América y Petrocaribe, incluso con Cuba, toda vez que esos envíos, dice Castro, no pueden seguir siendo soportados.

De acuerdo con las cifras del analista, Pdvsa envío el año pasado unos 100 mil barriles diarios a Cuba que significaron US$3.500 millones, mientras que al resto de las naciones integrantes de Petrocaribe le suministraron 107 mil barriles por día, equivalentes a US$3.700 millones.

Parafraseando a los saudíes, Castro Pimentel, estima que los venezolanos vamos a tener que acostumbrarnos a precios en torno a US$80, al tiempo que considera que “están confluyendo factores que están obligando a un cambio, incluso a tomar medidas económicas”, indicó.

Para Mazhar Al-Shereidah, profesor de la Universidad Central de Venezuela, “el mundo sabe que hay muchísimas reservas y por lo tanto no hay ansiedad, ni miedo a la escasez, ni en lo inmediato, ni en el corto, ni en el mediano o largo plazo".

Venezuela que sigue a la espera de una respuesta a su solicitud de convocar a una reunión extraordinaria a los 12 miembros de la Opep, para discutir el sostenido desplome de las cotizaciones del crudo, muestra fortaleza ante un barril por debajo de lo esperado.

Sigue el declive. El analista comenta que no hay un panorama muy claro para que se eleven las cotizaciones.

Castro Pimentel estima que hay una demanda débil en Europa, y que China está empezando a tener problemas, y pese a ser un mercado interesante, no está teniendo el crecimiento que se esperaba para recuperar parte de la economía mundial.

Señala además que el shale oil (petróleo de lutitas) se ha convertido en un actor fundamental en el reacomodo de los nuevos actores del mercado petrolero global.

Para Castro Pimentel, este crudo no convencional está compitiendo con el petróleo convencional, debido a que Estados Unidos está dejando de importar grandes volúmenes a sus proveedores tradicionales, los cuales están tratando de colocar esos crudos, ahora excedentarios para ellos (los oferentes), en mercados ya saturados del hidrocarburo.

La demanda, por su parte, no ha crecido según lo proyectado por los organismos internacionales. Esta semana la Agencia Internacional de Energía (AIE), redujo sus estimaciones del consumo mundial en 200 mil barriles por día, para ubicarse en 700 mil barriles por día al cierre de este año.

Y para 2015 la AIE estima que solo se quemen 1,1 millones de barriles por día, unos 300 mil barriles menos de los proyectados previamente por el organismo.

Para Mazhar Al-Shereidah, profesor de la Universidad Central de Venezuela, “el mundo sabe que hay muchísimas reservas y por lo tanto no hay ansiedad, ni miedo a la escasez, ni en lo inmediato, ni en el corto, ni en el mediano o largo plazo".

Asegura que la relación reserva/producción es suficiente para 53 años, cifra jamás vista en la historia, porque si miramos a los últimos 20 a 30 años o más, la cifra había estado en el orden de los 30 años máximo.

Las cotizaciones del crudo vienen en descenso desde junio, y marcaron esta semana su nivel más bajo en los últimos 4 años. Sin embargo, los marcadores WTI y Brent, lograron repuntar ligeramente ayer en los mercados, los analistas no auguraban mucho éxito al aumento.