En poco más de un año, el Banco de México colocó 24,721 millones de dólares mediante subastas, para proveer de liquidez al mercado cambiario y con ello estabilizar a la moneda mexicana ante la volatilidad externa.

Del 9 de diciembre de 2014, cuando reactivó estos mecanismos, hasta el cierre de 2015, el Banxico vendió US$3.625 millones en subasta con precio mínimo, US$20.696 millones a través de subasta sin precio mínimo y US$400 millones en subasta suplementaria.

Estos mecanismos forman parte de las medidas preventivas instrumentadas por la Comisión de Cambios, integrada por la Secretaría de Hacienda y el banco central, para reducir la reciente volatilidad y preservar un funcionamiento ordenado del mercado cambiario nacional.

Durante 2015, la moneda mexicana, al igual que otras divisas de economías emergentes, se depreció frente al dólar ante los elevados niveles de volatilidad registrados en los mercados financieros internacionales, incertidumbre que fue motivada por especulación acerca de la postergada alza en las tasas de interés de Estados Unidos, que se concretó hasta diciembre pasado, y por la caída en el precio del petróleo y de otros commodities, así como de factores externos como el débil desempeño de economías como China, y las crisis de Grecia y Brasil.

Así, el peso cerró en 2015 con una cotización de alrededor de 17.21 pesos por dólar, lo que significó una depreciación de 16.68 por ciento o de 2.46 pesos, respecto a los 14.75 pesos por dólar en los que inició el año.

En respuesta al entorno de volatilidad y para procurar el funcionamiento ordenado del mercado cambiario nacional, el 9 de diciembre de 2014, la Comisión de Cambios decidió reactivar el mecanismo de subastas diarias de ventas de dólares.

Mediante este mecanismo ofreció US$200 millones a un tipo de cambio mínimo equivalente al tipo de cambio Fix determinado por el Banco de México el día hábil inmediato anterior más 1,5%.