Un 26,2% de los niños de entre 0 y 4 años es pobre en la Argentina, frente al 10,8% de la población general, según un estudio elaborado por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), dado a conocer hoy.

"La primera infancia es una etapa clave, que impacta sobre el desarrollo emocional, físico e intelectual de las personas", afirmó Fabián Repetto, director del Programa de Protección Social de CIPPEC.

"El punto que requiere especial atención es el nutricional: 46 por ciento de los niños de hasta seis meses no reciben lactancia materna exclusiva", añadió Carolina Aulicino, coordinadora del Programa de Protección Social de la entidad.

Además, explicó que el 34,1% de los niños entre seis meses y dos años tienen anemia.

Según los datos recabados por CIPPEC, un 86% de los niños de 0 a 4 años realizó un control pediátrico en los últimos seis meses.

La cobertura en salud también es amplia: en 2011, 7 de cada 10 niños y adolescentes estaban cubiertos.

"Si bien la tasa de mortalidad infantil se redujo 58 por ciento a nivel nacional entre 1990 y 2013, un 61,8% de las defunciones se producen por causas evitables", alertó el estudio.

El informe también abordó el tiempo y el dinero destinados a cuidar a los niños.

"El cuidado paterno durante los primeros días del bebé está determinado por la inserción laboral (formal o informal), la categoría ocupacional y la provincia de residencia.

La situación "es preocupante: solo 1 de cada 2 trabajadores tiene licencia por maternidad (50,4%) o paternidad (49%)", explicó Gala Díaz Langou, coordinadora del Programa de Protección Social de CIPPEC.

En contraste, Repetto destacó los "innegables avances en materia de transferencias de ingresos".

"Hoy un 74,5% de los niños argentinos está alcanzado por alguna transferencia. Aún, así, los sectores con menos ingresos siguen siendo los más desprotegidos y hay grupos excluidos de las prestaciones. Más de un 25 por ciento de los menores de 18 años del quintil más pobre y un 20 por ciento de quienes pertenecen al segundo quintil carecen de toda transferencia o apoyo monetario", indicó el reporte.

Por otra parte, el CIPPEC alertó sobre la "desigualdad" en cuanto al acceso y calidad en cuidado y educación.

"La educación inicial y los centros de cuidado son clave para alcanzar un desarrollo infantil integral", explicó a su turno Cecilia Veleda, investigadora principal del Programa de Educación de CIPPEC.

Quienes participan en programas de primera infancia tienen mejores logros de aprendizaje, repiten y abandonan menos.

Sin embargo, sólo el 32% de los niños de 0 a 4 años acceden a servicios educativos y de cuidado.

"Entre los niños de 45 días y 2 años la cobertura es de apenas el 11%. Los datos también muestran que existe una gran desigualdad socioeconómica en el acceso: asiste a los centros un 20,7% de los niños del quintil más pobre frente al 52,1% de los niños del quintil más rico", comparó la encuesta.

"La amplia heterogeneidad de instituciones encargadas de la educación inicial presenta también un importante desafío para garantizar estándares comunes de calidad", resumió Veleda.

Al analizar el sistema educativo formal, a partir de los 3 años la cobertura se incrementa notoriamente, con una tasa de escolarización bruta de 41,5 por ciento; 82,3 por ciento para los 4 años y una cobertura universal en los cinco años.