Según el último estudio elaborado por la dirección general de relaciones rconómicas internacionales (Direcon), “La inversión directa de capitales chilenos en el sector servicios 1990 – diciembre 2010”, los capitales nacionales en el exterior tienen como uno de sus principales focos de atención el sector de los servicios, que representa un 40% de la inversión directa total materializada en el extranjero. Le siguen energía con un 28,8% y el sector industrial con un 23,1%.

El informe destaca que los crecientes flujos de inversión directa desde Chile se motivan principalmente por una necesidad de contrarrestar el limitado tamaño del mercado local, que inhibe la aplicación de economías de escala. Adicionalmente, incentivan este proceso el conocimiento empresarial del rubro en el cual se desenvuelven las empresas, así como la especialización alcanzada y la experiencia lograda durante años de competencia en el mercado nacional e internacional.

Inversión en Servicios. De acuerdo al estudio, la inversión chilena acumulada en el sector de servicios en el período entre 1990 y diciembre de 2010 alcanza a los US$ 22.717, registrando un incremento de 5,3% respecto de diciembre de 2009.

La participación de empresas chilenas en los servicios de diferentes países refleja, en términos generales, lo que ocurre con la participación en el conjunto de la inversión en el mundo. Argentina es el principal receptor en materia de inversiones en servicios, acaparando el 27%. Le sigue Perú con un 23%, Estados Unidos con 14%, Brasil un 13% y Colombia con el 6%. Cabe destacar que estos cinco destinos en conjunto reúnen el 83% de la inversión directa en el sector.

En materia de macromercados, los países de Mercosur son los principales receptores con un 41%, seguido por la Comunidad Andina - CAN con un 30%, los países del NAFTA con 16%, Centroamérica un 4% y la Unión Europea un 2%.

Por su parte, al interior del sector de los servicios se aprecia un mayor grado de diversificación, destacando el comercio -principalmente retail con un 32%, el transporte, almacenamiento y comunicaciones con un 29%, la intermediación financiera con un 15%, construcción un 11%, actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler con un 11% y hoteles y restaurantes con un 2%.