Nueva York. El euro se hundió este viernes hasta un mínimo de seis meses y medio contra el dólar, al crecer la aversión al riesgo tras la renuncia de un consejero del Banco Central Europeo por un conflicto sobre el plan de compra de bonos de la autoridad monetaria.

El euro ya había descendido hasta un mínimo de seis meses contra el dólar y el yen, dadas las menores perspectivas de crecimiento del BCE y el cambio de sesgo del banco central hacia una postura más neutral que la anterior más proclive al endurecimiento.

Pero la noticia de que la división dentro del BCE es tal que produjo la dimisión de su economista jefe, Juergen Stark, llevó a los inversionistas a alejarse aún más del riesgo. El BCE confirmó la renuncia de Stark, pero dijo que permanecería hasta que se encuentre a su sucesor .

"Existe una creciente incertidumbre en torno al BCE y la zona euro con otro importante duro que abandona el Consejo de Gobierno", dijo Michael Woolfolk, director gerente de BNY Mellon Global Markets en Nueva York. "Los acontecimientos en el BCE son negativos para el euro", agregó.

El euro se desplomó hasta un mínimo de US$1,3697 en la plataforma electrónica EBS, su menor nivel desde el 23 de febrero y con una baja del 1,2% en el día a US$1,3718.

La moneda común cayó hasta un piso de seis meses de 106,557 yenes antes de recuperarse a 106,70 yenes, con una baja del 0,8 por ciento en EBS.

Contra el franco suizo, el euro perdía un 0,3 por ciento a 1,21170 francos en EBS, aún por encima del piso de 1,20 establecido por el Banco Nacional Suizo.

"Todo esto viene exactamente en el momento equivocado", dijo Win Thin, estratega de moneda de Brown Brothers Harriman.

"Si rompemos los 1,3659 dólares -que sería un gran nivel de retroceso para este año-, entonces se mirará al 1,2867. Parece que veremos los 1,30 antes de repuntar por sobre los 1,40 dólares", agregó.

Luego de una breve aceleración de las transacciones por el plan de empleo del presidente estadounidense, Barack Obama, en la sesión asiática, el foco se centró después en la reunión de ministros de Finanzas del Grupo de las Siete economías ricas (G-7) del viernes, aunque pocos esperan algún anuncio sorpresivo de medidas para mitigar los problemas fiscales en la zona euro.

El Banco Central Europeo conservó las tasas de interés sin cambios en su reunión del jueves, debido a que no existían riesgos inflacionarios inminentes y que el crecimiento económico en la región era muy lento, lo que llevó a los mercados de dinero a apostar a una baja de tasas a fines de año.

"Este mercado está cansado y no hay deseo de mantener riesgo", dijo Dean Popplewell, estratega cambiario de OANDA en Toronto.

El dólar subió hasta un techo de tres meses y medio contra el franco suizo de 0,8840 francos en EBS, ya que las medidas del banco central helvético mantenían a los inversores a la expectativa. Luego, se ubicaba en 0,8825 francos.

El índice dólar trepó a un máximo de dos meses de 77,046, ayudado por la caída del euro. Contra la divisa japonesa, el dólar subió levemente a un techo de un mes de 77,860 yenes en EBS.

El mercado tuvo poca reacción al paquete de medidas pro-empleo del presidente estadounidense, Barack Obama, por 447.000 millones de dólares, basadas principalmente en rebajas tributarias, ante las dudas sobre si podrá llevarlo adelante en el Congreso.

El viernes vence el plazo que puso Atenas a los tenedores de bonos para que digan si aceptan su oferta de canje de deuda, clave para la entrega de un segundo paquete de rescate de 109.000 millones de euros aprobado por los líderes de la zona euro el 21 de julio.

Dado el tiempo que se necesita para procesar las respuestas, Atenas no planea anunciar el resultado durante la jornada, aunque una baja tasa de participación podría implicar el fracaso del plan.