Londres. El euro caía en forma generalizada este jueves tras tocar un máximo en un mes frente al dólar, después que el Banco Central Europeo advirtió sobre el efecto que podría tener en la moneda común involucrar a inversores privados en los rescates a economías del área.

El euro tocó un mínimo de sesión de US$1,3708 cuando se conoció un boletín mensual del BCE que decía que obligar a los tenedores de bonos privados a aceptar pérdidas por sus tenencias de deuda soberana de la zona euro podría golpear la reputación del euro. Esto llevó a los operadores a tomar ganancias sobre el alza del día anterior.

El miércoles, el euro tocó un máximo en un mes de US$1,3834, luego de que los inversores redujeron fuertemente las posiciones cortas por un moderado optimismo sobre una solución a la crisis de deuda tras una reunión de los líderes de Francia y Alemania el fin de semana.

Las ventas que se veían este jueves sugieren que los inversores aún son reacios a comprar euros en forma consistente ante las dificultades que enfrentan las autoridades para poner fin a la crisis.

"Hemos recorrido un largo camino en un período bastante corto de tiempo, por lo que estamos viendo cierto ajuste a la baja. Todos los factores estructurales para el euro siguen presentes", dijo Geoff Kendrick, estratega cambiario de Nomura.

En su opinión, la tendencia bajista del euro sigue intacta. "Yo sería un vendedor si subimos por encima de US$1,40 ", dijo.

El euro caía un 1% a 105,36 yenes, retrocediendo desde un máximo en un mes cercano a 107,03 yenes alcanzado el día anterior.

Con todo, el euro aún sube un 2,5% frente al dólar esta semana, pese a que analistas técnicos dijeron que su proyección alcista es limitada tras detenerse antes de un nivel de resistencia de 1,3848 dólares.

Las ventas de euros ayudaban al dólar a subir un 0,3% frente a una cesta de monedas referenciales .DXY, tras caer el miércoles a un mínimo en un mes.

Pese a su alza frente al euro y otras monedas, el dólar caía un 0,5% o frente al yen, a 76,86 yenes, reflejando una apreciación generalizada de la moneda japonesa ante compras por parte de exportadores y una subida de las acciones europeas.