Nueva York. El euro subía contra el dólar este jueves, impulsado por un aumento en el apetito por riesgo, aunque las preocupaciones por la crisis política de Portugal y la salud del sistema bancario español podrían poner nueva presión sobre la moneda única.

La demanda de instituciones soberanas y de Oriente Medio ayudó a impulsar al euro durante la sesión global. Operadores dijeron, sin embargo, que el avance de la divisa europea debía luchar para perforar las barreras de opciones en torno a US$1,4250 y la fuerte resistencia cercana a US$1,4280, un máximo desde noviembre.

Los inversores se alejaron del dólar al avanzar el mercado de acciones, acelerando la demanda por operaciones de riesgo. Eso ayudó a que el euro se mantuviera resistente pese a que la agencia Moody's rebajó la calificación de 30 bancos españoles, al tiempo que crecía la presión para que Portugal pida un rescate financiero tras la renuncia del primer ministro.

"Creemos que estos probablemente sean buenos niveles para comenzar a estar cortos en euros", dijo Greg Salvaggio, vicepresidente de mercado de capital con Tempus Consulting en Washington.

El euro subía un 0,2% a US$1,411. La moneda tocó un mínimo de US$1,4053 en la plataforma de operaciones electrónicas EBS tras el anuncio de Moody's sobre el recorte de la nota a 30 bancos españoles en uno o más escalones, aunque no a los más grandes, Santander y BBVA.

Sumándose a los problemas que enfrenta el euro, el primer ministro de Portugal, José Sócrates, renunció este miércoles después que el Parlamento rechazó un nuevo plan de medidas de austeridad, incrementando las posibilidades de que el país requiera un rescate.

La noticia de que es poco probable que los líderes europeos tomen una decisión sobre el fortalecimiento del plan de rescate de la zona euro en una cumbre del jueves y viernes, y la posterguen hasta junio, también era vista como una amenaza para la moneda única.

"Creemos que el que no haya acuerdo en la cumbre de la UE sobre las facilidades del rescate debería erosionar el apoyo adicional al euro en el corto plazo", dijo Valentin Marinov, analista de moneda de CitiFX.

El euro era ayudado por ofertas de Oriente Medio y de entidades semi-oficiales aparecidas en torno a los mínimos del día y por demanda desde cuentas soberanas.

La moneda única fue apuntalada por los diferenciales de rendimiento, ya que es probable que las tasas de interés de la zona euro suban en el corto plazo para contrarrestar las presiones inflacionarias, mientras que los tipos en Estados Unidos se mantendrían bajos.

El jueves se conoció una caída inesperada en los pedidos de bienes duraderos en Estados Unidos, sembrando más dudas sobre la recuperación de esa economía.

Frente al yen, el dólar mantenía pocos cambios a 80,94 yenes.