Londres. El euro bajaba este martes hasta un nuevo mínimo de cuatro años, golpeado por los temores sobre los bancos y los deudores de la eurozona y por el futuro en Alemania de la coalición de gobierno de Angela Merkel.

El tono general del mercado también se veía ensombrecido por los flojos datos macro en China, el temor a la posible dimisión del primer ministro japonés y el ataque israelí contra una flota de barcos con ayuda humanitaria para Gaza el lunes.

Los inversores reaccionaban a toda esta agitación mundial con otra retirada de los activos de riesgo que hizo caer estrepitosamente a las bolsas en Asia y Europa.

El último susto llegó el viernes, cuando Fitch rebajó la calificación de la deuda soberana de España y provocó una nueva oleada de ventas entre los deudores con bonos de la eurozona.

El Banco Central Europeo también pasó a convertirse en parte del problema porque su reciente política de compras de bonos estatales resultó ser divisoria. Los responsables del banco central alemán se cuestionan la política, que podría debilitar la credibilidad del BCE.

El BCE también emitió una advertencia sobre los bancos de la eurozona, ya que predijo que podrían enfrentar nuevas rebajas de valor por préstamos impagados en los próximos 18 meses.

Los temores sobre el impacto que esto tendrá en los balances de las entidades se traducen en que las condiciones de financiación para los bancos de la eurozona podrían deteriorarse aún más, lo dificultaría aún más la recuperación económica de la región.

Alemania, Medio Oriente y Japón. Por otra parte, la coalición gobernante en Alemania se acercó un poco más a su hundimiento después de que el presidente del país, Horst Köhler, dimitiera el lunes inesperadamente.

Fue otra mala noticia para la canciller Merkel, que ya enfrenta dificultades con sus socios de coalición más pequeños por los planes para subir impuestos con los que financiar el déficit público del país.

Muchos alemanes no están de acuerdo con el rescate a Grecia de la Unión Europa y mostraron su desaprobación en las últimas elecciones regionales.

La política japonesa también supone un riesgo para el tono mundial, ya que el primer ministro, Yukio Hatoyama, podría verse obligado a dimitir antes de las elecciones al Senado en el país el próximo mes.

Las últimas encuestas muestran que el apoyo de los japoneses a su gobierno ha caído al 22% después de que incumpliera la promesa electoral de reubicar una base militar estadounidense.

El tono general del mercado tampoco se veía favorecido por el ataque el lunes de Israel a una flota de barcos con ayuda humanitaria que se dirigía a Gaza y que ha sido mundialmente condenado. Y tampoco ayudó el índice de gestores de compras en China, que cayó el pasado mes a 53,9 desde 55,7. Esto, junto con la advertencia de que la burbuja inmobiliaria china es mayor que las de Estados Unidos y Reino Unido, inyectó nuevos temores en torno a la recuperación económica mundial.

Menor riesgo. A medida que los inversores reducían su exposición al riesgo, el euro caía a US$1,2120, a las 0930 GMT, frente a US$1,2322 a última hora del lunes en Nueva York, el nivel más bajo en cuatro años.

El euro también bajaba acusadamente frente al yen, quedando en 109,83 yenes frente a 112,66 yenes. Por su parte, el dólar caía a 90,54 yenes frente a 91,44 yenes.

El billete verde avanzaba a 1,1681 francos suizos desde 1,1560 francos el lunes, a pesar de que Suiza informó de que la economía creció en el primer trimestre un 2,2% interanual, bastante por encima del 1,7% que se había previsto.

La libra bajaba a US$1,4463 frente a US$1,4530 a pesar de que el último índice PMI en Reino Unido no mostró variaciones, permaneciendo en el nivel de 58,0 en mayo en lugar de caer a 57,5 como se esperaba, lo que sugiere que la actividad manufacturera sigue siendo elevada.