Londres. El euro escaló a su máximo de cuatro meses y medio contra el dólar este martes, impulsado por expectativas de que el Banco Central Europeo elevará las tasas de interés el próximo mes, lo que generó demanda de cuentas en dinero real.

El yen se estabilizaba al moverse en un estrecho rango contra la divisa estadounidense, con los operadores reacios a elevar demasiado la moneda japonesa debido a temores a una intervención adicional del G-7 para evitar una nueva apreciación.

El euro estaba en camino de alcanzar su techo de noviembre de US$1,4283 después de que el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, y otras autoridades del banco reiteraron su postura de que estaban dispuestos a actuar rápidamente para resguardarse de la inflación.

Sin embargo, operadores dijeron que una barrera de US$1,4250 podría frenar las ganancias de corto plazo.

El avance en la moneda única impulsó al dólar a su mínimo de 15 meses contra una canasta de monedas. El billete verde permanecía bajo presión por la opinión de que Estados Unidos mantendrá su política monetaria expansiva mientras otros bancos centrales la endurecen.

"La paridad euro/dólar está apoyada luego de que Trichet siguiera dando señales de un alza de tasas en abril y por la tendencia de los rendimientos", dijo Mic Ingenuus, estratega de moneda de Nordea en Copenhague.

"Una prueba en el nivel de los US$1,4283 es extremadamente probable en el próximo par de días, si no hoy", agregó.

Los rendimientos de los bonos alemanes a dos años subieron luego de que el BCE no mostrara señales de retroceder en su intención de subir las tasas en abril.

El euro ganaba un 0,1% a US$1,423, tras haber alcanzado un máximo de US$1,4246 en la plataforma electrónica EBS, su nivel más fuerte desde principios de noviembre, al tiempo que el índice dólar alcanzó un piso de 75,302, el más bajo desde diciembre del 2009.

Operadores hablaban de demanda de dinero real por euros y dijeron que los frenos estaban en US$1,4250 y US$1,4285.

La libra esterlina también tocó su techo en más de un año frente al dólar.

El dólar permanecía estable contra el yen en 81,05 yenes, tras haber caído por ventas de exportadores japoneses por encima de 81,00. Operadores dijeron que las ordenes de frenar pérdidas se activaron por debajo de los 80,50, pero el temor a una posible intervención lo mantenía atrapado en un estrecho rango.

El euro se elevaba un 0,15% a 115,47 yenes.