Los socios europeos de Grecia urgieron este viernes a Atenas a concluir antes de fin de mes las medidas que se comprometió a llevar a cabo y aún no ha completado, mientras los jefes de misión de las instituciones regresarán la próxima semana a la capital griega para preparar el inicio de la segunda revisión del rescate.

"Más progreso es necesario y animamos al Gobierno griego a aumentar la velocidad de la aplicación de las cuestiones pendientes", aseguró el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, al término de la reunión informal de los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona celebrada hoy en Bratislava.

Serie de reformas.Grecia tiene que aplicar una serie de reformas a cambio de los miles de millones de euros que ha recibido y debe seguir recibiendo para no caer en cesación de pagos. De hecho hay pendiente un tramo de 2.800 millones de euros (US$3.200 millones) que debe entregar el fondo de rescate europeo, pero primero Atenas tiene que avanzar en reformas como privatizaciones, estabilidad bancaria y en el sector energético.

El país helvético se comprometió con sus acreedores a conseguir 15 objetivos hasta septiembre, pero hasta el momento ha cumplido con dos, señaló el comisionado de Asuntos Económicos y Financiertos de la Unión Europea (UE), Pierre Moscovici. El ministro griego de Finanzas, Euclides Tsakalotos, aseguró a sus homólogos en el encuentro en la capital eslovaca que las metas se cumplirán hasta finales de septiembre, relató Moscovici.

Confianza de los acreedores. Dijsselbloem subrayó que la confianza de los acreedores está en juego, mientras que Benoit Coeure, miembro de la junta directiva del Banco Central Europeo, argumentó que el cumplimiento es "crucial (...) para la vuelta de la confianza a la economía griega".

El país tiene sin embargo una historia de fracasar en el logro de sus compromisos con los acreedores. Representantes de estos últimos viajarán a Atenas la semana próxima para elaborar los futuros pasos del rescate. En Grecia hay a menudo llamados a acabar con la política de austeridad desde el propio Gobierno y otras instituciones, pero Dijsselbloem argumentó que el país tiene que seguir haciendo sustentables sus finanzas.