Atenas. Los ministros de Finanzas de la zona euro al parecer aprobarán este lunes un paquete de rescate para Grecia, aunque los detalles finales del acuerdo todavía se están elaborando, dijo el domingo la ministra de Finanzas de Austria, Maria Fekter.

Cuando le preguntaron en una entrevista de televisión si creía que se alcanzaría un acuerdo el lunes y Grecia se quedaría en la zona euro, Fekter dijo: "Por el momento parece que será exactamente de esta manera. Mañana (lunes) habrá intensas negociaciones sobre los mecanismos de control".

"No creo que exista una mayoría para que las cosas sucedan de una manera diferente. Una vía distinta es algo sumamente complicado, genera muchos gastos y requiere de mucho dinero", agregó.

Mientras, en Atenas, la policía antidisturbios acordonó el Parlamento mientras los manifestantes se reunían para protestar contra las medidas de austeridad, en la víspera de las conversaciones en Bruselas sobre un paquete de rescate de 130.000 millones de euros (US$171.000 millones) que el país necesita para evitar una bancarrota.

Las esperanzas de un acuerdo en la reunión de ministros de Finanzas de la zona euro se han elevado luego de que Atenas detallara la semana pasada nuevas reducciones presupuestarias. Pero los escépticos, liderados por Alemania, desconfían de la determinación de Grecia para reducir su gigantesca deuda.

Si bien sólo unos cientos de manifestantes se habían reunido en las afueras del Parlamento en las primeras horas de la tarde, las autoridades están alertas luego de que las manifestaciones del domingo pasado se transformaran en saqueos y en edificios en llamas en el centro de Atenas.

"Quizás algunas personas están asustadas tras los disturbios de la semana pasada", dijo Costas Xenakis, un electricista jubilado.

"Las medidas de austeridad realmente están afectando a los pensionados, no podemos simplemente sentarnos y aceptarlas", dijo Costas, de 70 años, cuya pensión mensual se verá afectada nuevamente por los recortes aprobados por el gabinete del primer ministro interino, Lucas Papademos, durante la tarde del sábado.

Pendones, como uno que decía "Abajo con el memorando de hambre", atestiguaban la molestia que muchos griegos sienten con la elite política, que llevó al país a acumular durante años una deuda nacional equivalente al 160% de su PIB mientras multimillonarios se aprovechaban de los bajos impuestos.

Antes de la elección que se llevará a cabo en abril, un sondeo publicado el domingo mostró que los dos partidos que han dominado la política tras el fin de la dictadura en 1974, el socialista PASOK y los conservadores de Nueva Democracia, sumarán poco más de un cuarto de los votos entre ambos, con partidos de izquierda ganando terreno.

Un sondeo reciente arrojó que aunque el 73% de los griegos quiere que el país se mantenga dentro del bloque monetario, apenas el 49 por ciento cree que logrará hacerlo en los próximos dos años.

Tras meses de negociaciones usualmente amargas, los griegos no tienen muchas esperanzas de que la reunión del lunes en Bruselas apoye el rescate que Atenas necesita para evitar una bancarrota el 20 de marzo, cuando se cumplan los plazos para pagar la deuda.

"El pueblo griego ha hecho todo lo que puede y estamos determinados a cumplir nuestros compromisos", dijo el ministro de Orden Público, Christos Papoutsis, antes de una reunión del gabinete de emergencia para esbozar las medidas finales en un paquete de 3.300 millones de euros, que incluye recortes en Defensa, Salud y el Ministerio del Trabajo.

El viernes, la canciller alemana, Angela Merkel, el primer ministro italiano, Mario Monti, y Papademos expresaron optimismo sobre el acuerdo griego durante una teleconferencia, informó el despacho de Monti.