Francfort/Dublin.  La creciente confianza en que las nuevas normas de capital probablemente no sean tan duras como muchos temían, y que permitirán su implementación en varios años, impulsó este jueves a las acciones de bancos europeos.

La nueva normativa de capital, llamada Basilea III y que tiene por objetivo que los bancos sean resistentes a otra crisis financiera, se presentará este domingo después de que reguladores internacionales resuelvan un acuerdo de compromiso para presentar a los bancos centrales.

Funcionarios y fuentes de los reguladores, han dicho que los bancos deberían de tener un ratio de capital estructural (Tier 1) mínimo de un 7% a un 9%, incluyendo un colchón de capital anticíclico.

El total incluiría un ratio de capital estructural de un 4,5% a un 6% y un colchón anticíclico de un 2% a un 3%.

Cualquier banco que no logre cumplir tendría que frenar pagos como bonos al personal y dividendos."Parece haber un consenso gestándose alrededor de un ratio de capital de Tier 1 de alrededor de un 7% y el mercado ya está allí en general, de hecho está cómodo con esa cifra en muchos casos", dijo Chris Wheeler, analista bancario de Mediobanca.

"Si tuviéramos una economía más firme y los mercados estuvieran más robustos entonces los reguladores probablemente serían más duros, pero se necesita un balance y el riesgo de poner en peligro lo que aún es una frágil recuperación no sería tan buena idea", agregó Wheeler.

El índice de acciones de los bancos europeos subió un 2,04%, recuperándose de pérdidas de comienzos de esta semana.Hubo reportes a comienzos de la semana de que los niveles de capital mínimos serían más altos, y a comienzos de año los bancos enfrentaban una fiscalización mucho más dura tras una violenta reacción contra la industria.

"Consideramos que las reglas de Basilea III serán menos duras para el sector bancario de lo que se temía hace seis a 12 meses atrás", dijo este jueves en una entrevista a Reuters Andreas Zoellinger, codirector del fondo de Mercados Euro deBlackRock.

Sin apuro. No se espera que los principales bancos se apresuren en recaudar fondos, pero aún preocupa que los bancos de algunos países enfrenten un largo camino a la recuperación y que los cambios limiten el crédito.

Los esfuerzos de Irlanda por contener el daño del atribulado Anglo Irish Bank, y la advertencia del alemán Commerzbank de que podría tener que recaudar capital mostraron que los problemas persisten.

Commerzbank, el segundo banco alemán, dijo este jueves que puede tener que recaudar nuevo capital y tomar otras medidas mientras apunta a devolver casi 20.000 millones de euros (US$25.410 millones) que le debe al gobierno.

"Probablemente no sea una sola flor sino que un ramo", dijo el presidente ejecutivo, Martin Blessing, sobre las medidas necesarias si el banco quiere cumplir con su meta de pago de la deuda el 2012.

Un día antes, el miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo, Juergen Stark, advirtió a los legisladores alemanes de que los bancos del país estaban subcapitalizados, comentarios que minaron al euro.

Los economistas temen que la recuperación en la primera economía de Europa y en otros países sea limitada, si los bancos tienen que mantener más capital y limitar el crédito para cumplir con las nuevas reglas.

Pero los reguladores se están confiados en que las nuevas reglas de capital de Basilea mejorarán la estabilidad del sistema financiero sin perjudicar el crédito.

"Una reforma ambiciosa, a la que se le da un período de transición largo puede entregar un sistema financiero que sea más sostenible que el actual, sin restringir tanto la capacidad de crédito de los bancos", opinó Erkki Liikanen, miembro del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo.