Santiago. El profesor de la Escuela de Negocios Booth de la Universidad de Chicago y ex economista jefe del FMI, Raghuram Rajan, advirtió que el mundo está caminando hacia una nueva crisis financiera.

En entrevista con La Tercera advirtió que existen fallas estructurales como la creciente desigualdad en la distribución del ingreso en EEUU; los desequilibrios globales causados por la dependencia de países como Japón, Alemania y China de su sector exportador para crecer y la forma en que EE.UU. combate las recesiones

Raghuram Rajan indicó que “en política monetaria la Reserva Federal (Fed) ha mantenido las tasas de interés cerca de cero. Esto fue apropiado al estallar la crisis, pero ahora hay llamados para mantenerlas así hasta que el empleo se recupere. Mi punto es que la última vez que mantuvimos las tasas tan bajas no creamos empleo, pero sí burbujas de activos en todo el mundo, de donde nacieron las condiciones para la crisis financiera. Y creo que estamos yendo en ese rumbo otra vez”.

Sobre ello advirtió que “creo que cuando el temor por Europa se disipe, volveremos a ver el comienzo de un boom de activos. Si la Fed se mantiene a la espera para siempre para subir sus tasas, los inversionistas se saldrán del lado seguro del espectro y se irán a cualquier instrumento con riesgo, lo que provocará problemas a futuro”.

A su juicio “es mejor subir levemente las tasas en EEUU ahora, a 1% o 2%, aún sin inflación, lo que será más constructivo a largo plazo”.

Consultado sobre hasta qué punto Alan Greenspan fue culpable por la actual crisis financiera mundial, señaló que “sus políticas contribuyeron, pero no quiero subestimar la presión política sobre la Fed para mantener las tasas bajas. Uno puede verlo hoy mismo. Cuando he dicho que debemos revisar la necesidad de mantener las tasas tan bajas, inmediatamente la reacción es que si no hay actividad no hay necesidad de subirlas. Es la misma lógica con que la Fed las mantuvo bajas antes”.

Sobre la situación de la economía actual, opinó que “EE.UU. está recuperándose, aunque lentamente, y que se mantendrá así hasta que los niveles de deuda se bajen y hasta que la banca tenga más certeza sobre la regulación que viene. La incertidumbre sobre la política económica está inhibiendo la inversión y el nivel de crédito, pues la banca no sabe cómo serán los nuevos requerimientos de capital o de liquidez. Y aunque el empleo está repuntando, tomará unos cuatro o cinco años recuperar los puestos de trabajo que se perdieron con la recesión”.

En cuanto a Europa, explicó que “el problema fundamental es si los países tendrán la capacidad política de efectuar las reformas que les permitan servir su deuda, aún en un entorno de bajo crecimiento”

Sobre el futuro de la eurozona pronosticó que “los europeos se han esforzado tanto en el sueño de la integración, que intentarán preservarla intacta al menos en el centro, aun cuando haya erosión en la periferia”.