Asunción. El economista César Barreto, exministro de Hacienda, señaló ayer su preocupación por el elevado nivel de la deuda pública y porque en los últimos gobiernos no se observaron intenciones de recuperar el equilibrio fiscal, sino de justificar el déficit. A su criterio, no se puede seguir aumentando el gasto y financiar la diferencia con bonos, porque no es viable ni sostenible en el largo plazo. Además, considera que los gobiernos deben ser también responsables del futuro, no solo de lo que ocurre hoy. Propone racionalizar los gastos y una reforma tributaria para corregir rumbos y evitar sufrir lo que actualmente padece Brasil.

“Yo creo que no está bien, estamos construyendo una deuda que en algún momento va a ser una carga muy pesada, y nos va a obligar a hacer cambios extremadamente bruscos para poder corregir la situación y esos cambios bruscos son costosos, como ocurre hoy en Brasil”, advirtió ayer Barreto en declaraciones efectuadas a ABC Cardinal cuando fue consultado sobre el nivel de endeudamiento que acumula el país.

El exministro puso como ejemplo a Brasil, al que le va a costar en los próximos cinco años, en términos de sacrificio para la gente, tratar de recuperar el equilibrio de las finanzas. “Ni siquiera se sabe si este gobierno brasileño lo podrá hacer, hay que extrapolar nomás esa situación a Paraguay en algunos años, si es que no corregimos la situación”, afirmó.

A su criterio, si algún gobierno decide corregir en los próximos tres a cuatro años, el crecimiento de la deuda va a parar. En ese contexto, indicó que el nivel de la deuda actual ya es alto, está por encima del 20% del PIB, se duplicó, pero considera que aún es manejable, “pero alguien tiene que corregir”.

Argumentó que con la experiencia observada en el mundo, no solo en Paraguay, los gobiernos no tienen la capacidad de corregir situaciones de déficit fiscal, a no ser cuando ya están en medio de una situación de crisis que les obliga a corregir. “Pongo como ejemplo la situación de Brasil, no tuvieron ellos nunca en años anteriores la capacidad de corregir el déficit, hasta que llega a un punto de que no le quieren más prestar dinero o le suben mucho la tasa de interés y le obligan al gobierno a que haga algo”, resaltó.

Según Barreto, cuando los países llegan a esto es cuando ya están con la soga al cuello, hundidos y perdieron todos los grados de libertad que tenían y “yo no quiero que nuestro país llegue a esto”. Insistió en que lastimosamente no observó intenciones de los últimos gobiernos, por lo menos, de recuperar una agenda de equilibrio de las finanzas públicas, por lo que resulta preocupante y más bien, dijo que los ministros actualmente (en alusión al ministro de Hacienda, Santiago Peña) tratan de justificar que si no tenemos déficit, que si no nos endeudamos no se puede invertir. “Todo el discurso va para justificar y no por corregir”, añadió.

Barreto sostuvo que, según el ministro Peña, el déficit del presupuesto 2017 es de 1,5% del PIB, pero de acuerdo a sus proyecciones estará en torno a 2% o 2,5% porque algunas cifras están sobreestimadas, como por ejemplo los denominados “otros ingresos”, de unos US$ 1.200 millones y es la parte que se ejecuta de acuerdo al ingreso.

Expresó que coincide con el ministro de Hacienda en que el próximo año no va a ocurrir nada, pero que si no se corrige el rumbo para retomar el equilibrio, dentro de cinco a diez años va a ocurrir algo, porque no se puede seguir aumentando el gasto y financiar la diferencia con bonos, porque no es viable ni sostenible en el largo plazo.

El economista señala que para corregir esto hay reformas que se deben llevar a cabo, como por ejemplo un plan de racionalización de gastos y una política para controlar la tendencia del gasto salarial para que no se dispare de un año a otro, teniendo en cuenta que se volvió más rígida con la matriz salarial. En ese sentido, dijo que duda que no se otorgue aumento salarial, ya que existe una fuerte presión de sectores como médicos y docentes. En tanto, por el lado de los ingresos, si se necesitan más inversiones en salud, educación y otros, plantea una reforma tributaria que financie esos gastos.

La alerta sobre el endeudamiento resurgió a partir del informe de la Contraloría, que advierte que va en aumento y que las recaudaciones disminuyen, por lo que ya no son suficientes para mantener los actuales niveles sin incurrir en nuevas deudas. La Contraloría comunicó de este informe a Hacienda el 12 de este mes y el ministro Santiago Peña buscó minimizar utilizando declaraciones que atribuyó al contralor, Roy Rodgers Canás, respecto a que “el informe es viejo” y que los nuevos datos del BCP ya hicieron cambiar la posición del ente. Dijo que el contralor llamó a los medios para dar su versión y que no le atendieron. Sin embargo, ABC Cardinal llamó ayer a Rodgers Canás y este nunca se hizo encontrar.