Londres. El ministro de Economía británico, George Osborne, presentará este martes su presupuesto de emergencia como un paquete duro pero justo para equilibrar unos profundos recortes del gasto con esfuerzos para aliviar la carga de los que menos ganan.

Osborne ha resaltado que el presupuesto supondrá uno de los mayores esfuerzos de consolidación fiscal que haya llevado a cabo un gobierno británico en las últimas décadas, ya que el primer ministro, David Cameron, trata de reducir un déficit público que se prevé que este año alcance el 11% del producto interior bruto.

Sin embargo, se espera que el presupuesto contenga medidas que podrían eximir a casi 900.000 ciudadanos de pagar el impuesto a la renta y que Osborne se comprometa a no hacer mayores recortes al gastodel gobierno, según una fuente conocedora de la situación.

Desde que llegara al poder el pasado mes, el nuevo gobierno conservador ha situado la reducción acelerada del déficit en el centro de su política nacional, en un intento por salvaguardar la máxima calificación crediticia del país.

Osborne ha dicho que desea que el 80% de la austeridad fiscal provenga de recortes de gastos, un objetivo que algunos economistas han calificado de ambicioso.