Uruguay está más protegido de cara a una crisis. Sin embargo, sus “contradicciones” siguen haciéndolo vulnerable de cara a un posible revés en el ciclo económico. Dos gobiernos de izquierda preocupados por la igualdad a nivel social y sin embargo, hubo un deterioro de la educación; mínimos históricos de pobreza y desocupación, pero gente que todavía vive en la calle; una apuesta por Uruguay Natural y la basura en la puerta de la Torre Ejecutiva.

Para la destacada economista uruguaya, Graciana del Castillo, profesora de la Universidad de Columbia y consultora especializada de gobiernos y organismos internacionales, el país necesita “una visión integral” para el desarrollo: innovación, inversión y productividad; para no tener que estar a merced de los sucesos del mundo y los caprichos proteccionistas de la región.

En diálogo con El Observador, la cofundadora del Macroeconomic Advisory Group (MAG) y experta en resolución de crisis, expresó que “Uruguay está aún muy expuesto a la crisis”. Sin embargo, “hay varios factores que van a actuar para protegernos por un tiempo”, como la construcción de grandes proyectos –la planta de celulosa de Montes del Plata es uno de ellos–, que permitirán que “la economía siga moviéndose”.

Pero aun así, la política económica debería haber reaccionado antes. Recordó que, de visita en Uruguay en marzo, “todavía se hablaba de blindaje, subestimando la crisis”. Desde el gobierno, “se debía haber pensado antes que esta es una crisis larga que nos iba a afectar y haber tomado medidas para protegernos por más tiempo”.

En ese sentido, respecto a los fondos adjudicados en la última Rendición de Cuentas, Del Castillo parafraseó a la presidenta brasileña Dilma Rousseff: “Dada la incertidumbre por la que estamos atravesando, no es el momento de aventuras fiscales”.

Un gasto justificado. En retrospectiva, la experta no es tan crítica como algunos analistas locales sobre el nivel de gasto alcanzado por las últimas administraciones. “Yo creo que deberíamos haber ahorrado más en la bonanza, pero también entiendo las grandes necesidades sociales que había por el deterioro tremendo de la crisis de 2002”.

Según la experta, “había razones para aumentar el gasto”. Lo preocupante para Del Castillo no está en la cantidad de dinero ni en las prioridades del gobierno sino en los resultados obtenidos. “Tenemos que enfocarnos en cómo mejoramos su eficiencia”, resaltó.

“Me sorprende muchísimo que los gobiernos de izquierda hayan dejado deteriorar tanto la educación” porque “eso es lo que hace que aumente la brecha entre los grupos vulnerables y los más beneficiados”, reflexionó. “En este mundo tan globalizado, competitivo e innovador, no nos podemos permitir este tipo de cosas”.

Luego de siete años de crecimiento ininterrumpido, los indicadores de pobreza, indigencia y desigualdad se ubican en mínimos históricos, como así también la desocupación. Pero según Del Castillo, “una cosa son las estadística y otra cosa la que se ve”.

Saliendo a correr por la rambla de Montevideo a la altura de Ciudad Vieja, la reconocida experta que vive en Nueva York, que asesoró en cuestiones económicas a la secretaría general de Naciones Unidas y participó el año pasado en programas para la promoción del desarrollo en Afganistán, se alarma al ver las condiciones de vida que aún mantiene un importante número de uruguayos.

“Queremos ser un país natural, con fuertes indicadores y una buena política social pero para alguien que viene de afuera, todavía hay muchas contradicciones”, lamentó la especialista.

Respecto a la crisis europea, Del Castillo espera que sea “larga y profunda” y asigna una importante probabilidad a la salida de Grecia del euro, “lo más ordenada posible”. En relación a los demás países europeos en problemas, la experta señala que “con las tasas actuales de financiamiento, ni Italia ni España pueden sobrevivir”, pero sostuvo que el riesgo “no es inminente”.

Tampoco en Estados Unidos se observa una recuperación vigorosa y eso impacta en las economías emergentes. “Es muy difícil sostener tasas de 7% cuando los países avanzados no crecen más de 1,3%”, expresó. China se desacelera y “las expectativas para Brasil de un crecimiento por debajo de 2% son muy decepcionantes”.

Y eso tiene un fuerte impacto en Uruguay, no solo porque Brasil es el principal socio comercial y una desaceleración ya de por sí tiene un efecto sobre las posibilidad de comercio, sino por “las tendencias proteccionistas que se están montando”.

La reconocida economista tiene una visión crítica sobre el proceso de integración regional. Tanto Brasil como Argentina, “siempre que tienen desequilibrios recurren a la protección”. “Por eso siempre he estado en contra del Mercosur”, enfatizó.

Con un agravamiento de la crisis europea, una desaceleración de Estados Unidos y los grandes emergentes, y la mayor protección de los socios regionales, las autoridades tendrán un gran desafío por delante. De todas maneras, “es reconfortante saber que tenemos un equipo económico muy bueno y que harán lo posible para protegernos”, expresó Del Castillo.