Beijing. Las nuevas regulaciones chinas sobre las transacciones de efectivo y las transferencias al exterior no son de control de capital, indicó un economista del banco central chino, rechazando las preocupaciones de estrechar las restricciones sobre salidas de capital.

Se demandará a los bancos que informen de todas las transacciones de efectivo denominadas en yuanes, la moneda china, que superen 50.000 yuanes (unos 7.100 dólares) al Banco Popular de China (BPCh), el central del país, en comparación con el actual nivel de 200.000 yuanes, según un documento emitido el viernes por el banco central.

También se debe informar de las transferencias transfronterizas de más de 200.000 yuanes hechas por individuos.

En cuanto a divisas, el umbral para informar permanece a un nivel equivalente a 10.000 dólares, tanto para las transacciones de efectivo como transferencias al exterior.

El BPCh ha señalado que la gestión tiene como fin la mejora de la supervisión de actividades como blanqueo de dinero, financiación para terroristas, corrupción y fraude tributario, en vez de apuntar a las actividades de negocios comunes.

La política provocó preocupaciones de que el gobierno esté intentando imponer un control de capital de forma encubierta.

"No es en absoluto un control de capital", destacó el economista del banco central, Ma Jun.

Ma explicó que la responsabilidad de informar será asumida por las instituciones financieras, y no habrá ninguna documentación adicional ni procedimientos de aprobación oficial para negocios e individuos. "Ellos no encontrarán ningún cambio", añadió Ma.

La presente cuota de adquisición de divisas anual para cada persona, de 50.000 dólares, permanece sin cambios, mientras que las actividades normales, desde la inversión de negocios y operaciones en el extranjero hasta viajes y estudios en el extranjero para los individuos, no serán afectadas, indicó Ma.

El BPCh ha señalado que la gestión tiene como fin la mejora de la supervisión de actividades como blanqueo de dinero, financiación para terroristas, corrupción y fraude tributario, en vez de apuntar a las actividades de negocios comunes.

En realidad, varios países importantes del mundo también tienen regulaciones semejantes, resaltó Ma, citando que las transacciones por valor de 10.000 dólares o más han de ser reportadas en EE.UU., Canadá y Australia.

Los reguladores en dichos países incluso pueden adoptar regulaciones más estrictas si son necesarias después de obtener la autorización legal.