México.- A medida que Estados Unidos incremente su producción local, México podría beneficiarse, dada la alta integración industrial entre ambas naciones, destacó Luis Aguirre, presidente del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index).

En general, el presidente estadounidense, Donald Trump, quiere hacer un ajuste a favor de su país en la producción manufacturera a nivel mundial.

“Es ahí donde México tiene que aprovechar las oportunidades”, dijo Aguirre, en la 45 Convención Nacional Index.

La participación de Estados Unidos en la actividad manufacturera del mundo disminuyó de 28% en el 2002, después del final de una recesión en Estados Unidos, a 16.5% en el 2011. Para el 2016, último dato disponible, la cuota de Estados Unidos aumentó a más del 18%, la mayor desde el 2009.

Estas estimaciones se basan en el valor de la fabricación de cada país en dólares estadounidenses; parte de la disminución en la participación de los Estados Unidos se debió a una baja de 23% en el valor del dólar entre el 2002 y el 2011, y parte del aumento posterior es atribuible a un dólar más fuerte.

Trump intenta frenar sobre todo el avance de China en las industrias más avanzadas, argumentando preocupaciones de seguridad nacional; pero en ese objetivo ha restringido drásticamente las importaciones chinas en el mercado estadounidense, donde México puede ser un proveedor alternativo en un amplio abanico de productos.

China desplazó a Estados Unidos como el mayor país manufacturero en el 2010. Una vez más, parte del aumento de China en esta medida se debe a la apreciación de su moneda, el renminbi, frente al dólar estadounidense. El tamaño informado del sector manufacturero de China disminuyó en el 2015 y el 2016 debido a los ajustes de moneda.

Aguirre destacó que México se encuentra en un selecto grupo de países que ha incrementado su producción de manufacturas en los últimos años, lo que fortalece su posición ante la perspectiva de una competencia frontal en el comercio exterior de las dos mayores economías del mundo.

La producción manufacturera, medida en la moneda local de cada país ajustada por la inflación, ha crecido más lentamente en Estados Unidos que en China, Corea del Sur, Alemania y México, pero más rápidamente que en muchos países europeos y Canadá.

Otro dato revelador para las oportunidades de México es la tendencia en el empleo manufacturero en las naciones desarrolladas. El empleo en la industria manufacturera ha disminuido en la mayoría de los principales países manufactureros durante el último cuarto de siglo. En Estados Unidos, desde 1990, este indicador se ha reducido en línea con los cambios en Europa occidental y Japón, aunque el momento de la disminución ha diferido de un país a otro.

Un interés adicional del gobierno de Trump es aumentar el gasto en Investigación y Desarrollo (I+D) en industrias como la automotriz, la principal para México entre todos los sectores manufactureros.

Aguirre puso énfasis en que México debe impulsar las industrias de mayor agregado, la ingeniería y la investigación y desarrollo para enfrentar los desafíos de la Revolución Industrial 4.0.

La manufactura es más significativa en Estados Unidos, en relación con el tamaño de la economía que en el Reino Unido, Francia y Canadá, pero mucho menos importante que en Japón, Indonesia, Alemania, China y Corea del Sur.