México.- La economía mexicana, la segunda mayor de América Latina, mantendrá un ritmo "inercial" por lo menos hasta el final del 2019 en medio de una mayor cautela, estimó este domingo el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

En su análisis económico semanal, el CEESP precisó que la incertidumbre por el futuro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), junto a una nueva ola de volatilidad cambiaria y un repunte inflacionario, han derivado en una mayor reserva sobre la evolución de la economía.

Otro factor de precaución se refiere a las expectativas sobre las acciones que tomará el nuevo gobierno del presidente electo Andrés Manuel López Obrador, quien asumirá funciones el próximo 1 de diciembre.

"Se anticipa que en lo que resta del 2018 y en todo el 2019 el ritmo de avance de la economía mantendrá un comportamiento inercial, que también resentirá el efecto de un nuevo sexenio", explicó el centro especializado.

"Las cifras indican que estacionalmente el primer año de cada gobierno el Producto Interno Bruto (PIB) reduce claramente su tasa de crecimiento", agregó el área de estudios, que depende del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), el organismo cúpula del sector.

El PIB mexicano se contrajo un 0,2% en el segundo trimestre del año, de acuerdo con las cifras ajustadas por estacionalidad, difundidas el pasado 24 de agosto por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

A tasa interanual, la economía mexicana se expandió un 2,6% en el segundo trimestre, apoyada en el buen desempeño de su vital sector servicios.

El CEESP recordó que la estimación promedio de crecimiento para la economía mexicana en los próximos 10 años será de un 2,5%, "lo que parece anticipar que la economía mantendrá un avance inercial e insuficiente para satisfacer las necesidades de la población".

En materia de inflación, el centro de estudios dijo que el constante aumento en los precios de los energéticos ha derivado en un repunte del índice.

El Inegi reportó el pasado 7 de septiembre que la inflación interanual de México se aceleró a un 4,90 por ciento en agosto, su mayor nivel en cinco meses, y encima del objetivo oficial del 3,0 por ciento.

El CEESP pronosticó que hacia adelante se mantendrán algunas presiones sobre los precios, por lo que la inflación promedio para los próximos 5 a 8 años se ubicará en un 3,67%.

"Pero no sólo el comportamiento de los indicadores macro define la evolución de la economía", dijo el CEESP.

"Existen otros temas que se deben considerar para consolidar un ambiente de certidumbre para la inversión productiva, que a final de cuentas es el principal motor del crecimiento y de la generación de empleos", agregó.

El Banco de México (Banxico, central) recortó el pasado 29 de agosto su pronóstico para el crecimiento de la economía mexicana de este año, a un rango de entre el 2,0 y el 2,6 por ciento, contra el previo de 2,0 y 3,0 por ciento.

En 2017, el PIB mexicano se expandió un 2,0%.